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El Juego del Calamar
Milton Rojo
01/10/2021 10:30am
#Columnas de opinión#Opinión y Política

Reinventando la Política

Milton Rojo.

Esta serie de Netflix que está dentro de las más vistas y, en redes sociales ves memes y comentarios sobre esta nueva producción coreana, no es otra cosa más que una crítica al sistema capitalista y de cómo las deudas te pueden poner en posiciones donde cuestiones tus creencias y te pongas en situaciones entre la vida y la muerte.

Una sociedad consumista que es obligada a no pensar y sólo consumir y consumir, tarde o temprano esa sociedad vivirá endeudada y el sistema financiero lo hará pagar y repagar su deuda con tal de automáticamente seguir consumiendo.

El Data, ese sistema en internet que usa tus datos y  hace que en Facebook te aparezca publicidad con base a tus clicks, también tu teléfono escucha.  Hace días con un buen amigo comenté una palabra antigua sobre construcción y en horas me apareció un curso publicitado que llevaba el nombre de esa palabra que había dicho. Por eso, es difícil no consumir, cuando el internet te acorrala.

El ciudadano consume y se endeuda ¿Qué pasa en una sociedad endeudada? Debería dejar de consumir, pero las personas siguen consumiendo y consumiendo y se endeudan en bancos, luego en estos famosos No Banks con tal de sostener su nivel de consumo y después van con prestamistas a intereses muy caros.

Y dependiendo la ciudad, el endeudarse puede ser un peligro.

Como bien se explica en el juego del calamar… ya que todos sus participantes son personas con un alto nivel de endeudamiento.

Nadie protege al ciudadano cuando se le obliga indirectamente a consumir y consumir, porque la sociedad de consumo es una nueva forma de extraer plusvalía, o sea darle más ganancia al capitalista y por tanto el capital se siga reproduciendo y extraerle al ciudadano el poco dinero que gana.

Y un ciudadano endeudado al tope es capaz de todo y no hay Estado que pueda proteger a un ciudadano endeudado, ni de las instituciones financieras, ni de organizaciones ilegales de crédito, que cuando obligan a pagar son a intereses muy altos.

En el Juego del Calamar, como buenos orientales, te hacen sentir emociones muy fuertemente, te obligan a pensar y vas viendo como una sociedad que no puede satisfacer sus necesidades descompone el tejido social y se vuelve desechable para el sistema capitalista, no sin antes extraerte hasta el último centavo.

La serie es ampliamente recomendable y puede verse como una estructura impone reglas y como el ciudadano y consumidor siempre busca saltarse las reglas con tal de ganar o sacar provecho.

El Juego del Calamar te deja pensando, en aquello que dijera el filosofo Porfirio Miranda, el mejor pensador mexicano del siglo XX: que debería de haber cambios de estructuras, ya que las estructuras sociales actuales son inmorales, esa conjetura es de mediados de los 70´s y sigue prevaleciendo.

Es por eso que en la 4T, pareciera que van sobre esa tesis de Miranda, por eso los discursos evangelizadores del Presidente, pareciera que la tesis es esa quitar estructuras y poner las propias. Un desmonte pues.

El Juego del Calamar es un mensaje para cambiar las cosas, pero también un cambio en la sociedad y todo parte porque los ciudadanos no sufrieran por satisfacer sus necesidades.

Bien podríamos empezar por el evangelio de Mateo que todavía, una parte, nos retumba a los mexicanos:

Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos serán saciados.

Mientras tanto, hablando de justicia, en la Fiscalía… de Justicia soplan otros aires y la respuesta está en el viento… de cambio.

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