
Los Mochis, Sin.- Las condiciones en las que terminaron los pescadores de altamar en la pasada temporada de capturas de camarón prácticamente no da margen a muchos para recuperarse y que en la próxima zafra puedan salir adelante, ya que terminaron por ‘hundirse’ en un mundo de deudas, apuntó Adrián Luque Lugo.
El representante de Armadores del Puerto de Topolobampo indicó que les costó mucho trabajo volver a la mar en la temporada que concluyó hace un mes, donde los primeros viajes fueron buenos, pero los últimos costaron más solventarlos por los bajos volúmenes o precios variantes.
“En el caso particular de nuestra cooperativa, hay mucha incertidumbre porque estamos viendo que no tenemos fondos suficientes para los servicios que requieren las embarcaciones, no tenemos los fondos para ir al astillero para hacer los servicios correspondientes a capitanía. Y estamos analizando una situación difícil porque si no contamos con esos recursos prácticamente estaríamos parando para la próxima temporada”, dijo.
Indicó que, así como está la cooperativa que él forma, hay otros compañeros del puerto de Topolobampo que de plano asegura que no podrán mantenerse activos en la siguiente temporada porque costará más, y otros están a duras penas solventando las deudas.
“No vamos a poder operar ya porque capitanía ya nos exige subir las embarcaciones a astilleros, hacerles los trabajos correspondientes y los estudios, nos pide estudios de calibración, placas. Todo es por cuestión de seguridad marítima. Sin embargo, cuesta bastante dinero, en el caso de Topolobampo, ya no tenemos astilleros en el puerto. Nos tenemos que mover a Guaymas o Mazatlán, y eso nos encarece más y obviamente nos cierra más la posibilidad”, mencionó.
Luque Lugo apuntó que en la recta final prácticamente no dieron para cubrir los gastos para solventar la operatividad de las embarcaciones y hacer números es más un mar de deudas para los armadores.
