Guasave, Sin.- El mercado del maíz enfrenta un escenario desafiante para el ciclo otoño–invierno 2025-2026, con mayor producción nacional y la entrada de importaciones que marcarán la diferencia en los precios, advirtió Raúl Félix de León Martínez, especialista en granos forrajeros con más de ocho años de experiencia en INTL FC Stone de México (Stonex).

El analista impartió la conferencia “Perspectivas del Mercado de Maíz” ante productores de Guasave y la región, invitado por el presidente de la Asociación de Agricultores del Río Sinaloa Poniente (AARSP), Teodoro López Menchaca.

De León subrayó que la toma de decisiones en la siembra y la comercialización será clave, pues la agricultura ya no depende solo del clima, sino también de un mercado globalizado en el que México compite con estados de Estados Unidos como Iowa, Illinois y Kansas, además de países como Brasil y Argentina.

Hoy el productor no solo se enfrenta al vecino de Mochis o de Jalisco, compite directamente con un agricultor de Mato Grosso o de Santa Fe. Por eso necesita información veraz y oportuna para decidir dónde poner sus esfuerzos”, señaló.

El especialista explicó que el Bajío traerá este año una buena producción de maíz —estimada entre 5 y 6 millones de toneladas— gracias a las lluvias del verano, lo que dará mayor comodidad al consumidor nacional y presionará a la baja los precios en estados productores como Sinaloa.

“Más que hablar de precios peores, debemos hablar de precios diferentes. La abundancia de maíz en el Bajío y la importación de hasta 600 mil toneladas ya impactaron el precio en Sinaloa”, precisó.

Pese a ello, afirmó que el agricultor sinaloense seguirá sembrando, motivado por las condiciones de humedad en la tierra, aunque advirtió que la ley de la oferta y la demanda marcará un ciclo con consumidores más tranquilos y sin urgencia de compra.

Finalmente, De León recomendó a los productores buscar alternativas de comercialización y medidas de protección como la contratación de coberturas, recordando que cada ciclo agrícola trae retos distintos.

En agricultura no hay años iguales. Siempre surge un factor que cambia el rumbo. Por eso más que preocuparse, deben ocuparse, enfatizó.