Guadalajara, Jal.- El futuro de Sergio “Checo” Pérez ya está definido. El piloto mexicano regresará a la Fórmula 1 en 2026 como parte de la nueva escudería Cadillac Formula 1, respaldada por General Motors, en lo que será su décima quinta temporada en la máxima categoría del automovilismo.

Lo más llamativo de su fichaje es la existencia de una cláusula especial en su contrato, diseñada para evitar experiencias pasadas como las que vivió en Red Bull. Esta disposición busca garantizar que Pérez tenga igualdad de trato respecto a su coequipero, el finlandés Valtteri Bottas, tanto en el desarrollo del monoplaza como en la asignación de recursos y actualizaciones.

Según filtraciones, el acuerdo incluiría un candado contractual que ya es conocido en el paddock como la cláusula “Anti Red Bull”, cuyo objetivo es impedir que las mejoras y evoluciones del auto se concentren en un solo piloto, como sucedía anteriormente con Max Verstappen en la escudería austriaca.

En Cadillac, la apuesta será distinta: la idea es que “Checo” y Bottas reciban el mismo material, atención técnica y oportunidades en pista, sin establecer de inicio a un piloto número uno. Con ello, la escudería estadounidense pretende construir su competitividad en Fórmula 1 a partir de la experiencia compartida y el trabajo conjunto de ambos corredores.

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