Buenos Aires, Arg. – El Estadio Más Monumental vivió una noche histórica e inolvidable. Lionel Messi, ídolo eterno de la Selección Argentina, disputó su último partido en unas eliminatorias sudamericanas, y lo hizo como mejor sabe: marcando goles y desatando la euforia de todo un país.
Argentina derrotó 3-0 a Venezuela en un duelo que tuvo como protagonista absoluto al capitán albiceleste. La primera ovación llegó al minuto 39, cuando la “Pulga” rompió el cero con una definición precisa que puso a la albiceleste en ventaja al momento del descanso.
En el complemento, el dominio argentino se tradujo en más goles. Lautaro Martínez, recién ingresado, amplió la ventaja con un cabezazo al 76’. Solo unos minutos después, el estadio explotó con el segundo gol de Messi, quien firmó su doblete y encendió la despedida soñada.
El rosarino incluso marcó un tercer tanto que fue anulado, pero el resultado estaba escrito: Argentina ganó, gustó y despidió a su máxima estrella de las eliminatorias con un 3-0 contundente.
La noche en el Monumental fue mucho más que un partido de fútbol: fue una fiesta, una ovación interminable y un homenaje en vida al mejor jugador de la historia albiceleste.

Lee también: ¡Entre lágrimas! Lionel Messi se despide de las eliminatorias mundialistas
