Guasave, Sin.- Para una familia que enfrenta el cáncer infantil, cada medicamento, cada estudio, cada traslado y cada consulta pueden representar una preocupación más en medio de un proceso que ya es difícil. Para esos niños y sus familias, una carrera de cinco kilómetros puede significar mucho más que cruzar una meta.
Con esa causa como bandera, Ganac y Colegio Guasave preparan la décima tercera edición de la Gran Carrera Ganac-Colegio Guasave, un evento que busca convertir la participación de la sociedad en recursos para apoyar a niñas, niños y adolescentes que reciben tratamiento contra el cáncer en el Hospital Pediátrico de Sinaloa.
El lema de este año resume el propósito de la jornada: “Correr por ellos, lo cambia TODO”.
Le podría interesar: Leones SAM abre camino al futbol profesional: visores de Liga MX observan talento de Mazatlán, Sinaloa
¿Detrás de cada corredor hay una historia?
Entre las historias que dan sentido a esta edición se encuentra la de Josecito, un niño de cinco años originario de Juan José Ríos que actualmente enfrenta un tratamiento contra el cáncer.
Su madre, Narda, y su abuela, Martha, representan a las familias que reciben el acompañamiento de Ganac durante este proceso. El respaldo de la institución contempla medicamentos, estudios, transporte y otros apoyos que buscan facilitar el camino de los menores y sus familias durante el tratamiento.
Historias como la de Josecito son también el motivo por el que la organización busca que la comunidad de Guasave se involucre. De acuerdo con Ganac, aproximadamente 35 por ciento de los pacientes que atiende son originarios de Guasave y del norte de Sinaloa.
Así, detrás de cada inscripción existe la posibilidad de contribuir a que una familia tenga acceso a parte de los recursos que necesita mientras su hijo enfrenta la enfermedad.

Carrera Ganac en Guasave
Le podemos sugerir: Colegio SAM de Mazatlán, Sinaloa, lanza ‘Descubre tu talento’ para encontrar a sus próximas estrellas deportivas
¿Cuándo será la carrera?
La carrera se realizará el domingo 11 de octubre a las 8:00 de la mañana, con salida y meta en las instalaciones del Colegio Guasave.
El recorrido será de cinco kilómetros y está abierto a personas que quieran correr, trotar o caminar. También podrán participar quienes prefieran hacerlo en patines o bicicleta con la intención de mantener el carácter familiar y recreativo de la jornada.
La inscripción tiene un donativo de 300 pesos e incluye una playera dry fit y número de corredor, además de una oportunidad para participar en la rifa de un iPhone 17 Pro Max.
También habrá un kit para mascotas, con el mismo costo, que incluye una bandana y una placa del evento, además de una oportunidad adicional para la rifa.
Los kits pueden adquirirse en las instalaciones del Colegio Guasave y, a partir del miércoles 7 de octubre, también estarán disponibles en la UAdeO Unidad Regional Guasave.
Lea también: Sinaloa cierra paranatación con 25 medallas y supera su cosecha de oros
¿Una comunidad puede hacer la diferencia?
Ganac señala que el respaldo de la sociedad y de las empresas ha permitido mantener una tasa de sobrevida del 73 por ciento entre los niños y jóvenes atendidos por la institución.
Para esta edición se sumaron más de 60 empresas patrocinadoras, además del Colegio Guasave, que participa nuevamente en la organización de la carrera.
Al finalizar el recorrido habrá una kermés para convivir entre familias y participantes, pero el verdadero propósito estará presente desde el primer paso hasta el último: recaudar recursos que ayuden a que un niño pueda continuar con su tratamiento y que su familia no tenga que enfrentar sola las dificultades que acompañan al cáncer infantil.
La rueda de prensa que se tenía prevista para presentar la carrera fue cancelada por las condiciones climatológicas relacionadas con el huracán Polo como medida preventiva para proteger a medios, patrocinadores e invitados.
La presentación presencial se suspendió, pero la causa permanece, porque para quienes organizan la carrera cada inscripción, cada patrocinio y cada kilómetro recorrido representan una forma de acompañar a un niño que está luchando por volver a casa, jugar, crecer y tener una vida por delante.
