
Ucrania.- Rusia llevó a cabo un extenso bombardeo contra instalaciones energéticas en Ucrania, con más de 100 misiles lanzados durante diez horas.
Este ataque, que incluyó misiles hipersónicos, balísticos y de crucero, así como drones, tuvo como objetivo dejar a Ucrania sin suministro eléctrico en 15 de sus 24 regiones administrativas.
El presidente ucraniano, Volodymir Zelensky, calificó esta acción como uno de los mayores ataques desde el inicio del conflicto, resaltando la crueldad de querer dañar la infraestructura civil crítica en la mayoría de las regiones del país, desde Járkov hasta Kiev y Odesa.
La defensa antiaérea de Ucrania logró interceptar la gran mayoría de los misiles y drones lanzados por Rusia, evitando así daños mayores. Aunque la presa de la hidroeléctrica de Kiev fue impactada, las autoridades aseguraron que esta estructura vital no fue destruida, lo que habría tenido consecuencias catastróficas para la capital ucraniana.
Zelensky declaró que los servicios de emergencia ya se encuentran trabajando para reparar las instalaciones dañadas y restablecer el suministro eléctrico y de agua potable en las zonas afectadas por los apagones. Se reportaron al menos 5 muertes, una treintena de heridos y numerosos daños materiales debido a los ataques.
En respuesta, Ucrania atacó durante la madrugada varias regiones rusas con drones, según reportó el ministerio de Defensa de Rusia tras derribar 20 de estos aparatos aéreos no tripulados. El impacto de los drones ucranianos en rascacielos en Saratov generó preocupación, planteando dudas sobre cómo ocurrieron estos eventos.
En resumen, el conflicto entre Ucrania y Rusia se intensifica con estos ataques a instalaciones energéticas, dejando a regiones enteras sin electricidad y agua. La situación continúa siendo tensa, con repercusiones tanto en el ámbito civil como militar.
La invasión de Kursk desencadena una respuesta rusa en Ucrania

Tras el ataque a 15 regiones de Ucrania el pasado lunes, surge la incertidumbre sobre si fue la respuesta que Vladimir Putin había prometido ante la invasión rusa de Kursk el 6 de agosto. Los enfrentamientos continúan sin grandes cambios, con los ucranianos intentando avanzar y los rusos defendiéndose.
El vocero del Kremlin, Dimitri Peskov, mencionó que “sin duda habrá una respuesta”, pero sus declaraciones llegaron después de un intenso ataque aéreo y marítimo por parte de Rusia, según la defensa antiaérea de Kiev.
En contraste, Andrei Kartapolov considera que este ataque forma parte de la respuesta por la provocación de Kursk y anticipa más acciones por parte de Rusia.
El ministerio ruso de Defensa informó que se lanzó un ataque contra instalaciones críticas de infraestructura energética en Ucrania, afectando subestaciones eléctricas y estaciones de compresión de gas en varias regiones del país. Este tipo de ataques no son nuevos, recordando otros similares en el pasado.
Vladimir Putin, incluso antes de los comicios, había advertido respuestas a acciones ucranianas, cumpliendo su palabra con ataques en Belgorod hace poco. La incertidumbre y la tensión continúan en la región.
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