
El reciente hallazgo de un laboratorio de drogas en Siria ha expuesto los pormenores del tráfico ilegal relacionado con la familia Assad.
Este laboratorio, ubicado en Damasco, la ciudad gobernada por los Assad, ha arrojado luz sobre la producción y venta de captagon, una droga estimulante.
Las acusaciones de lucrarse con este comercio ilegal han recaído en el presidente Bashar al Assad y en su hermano Maher al Assad, vinculados a la Cuarta División del ejército sirio.
La caída del régimen de Bashar al-Assad permitió a los periodistas investigar en Siria evidencias del imperio de captagon.
En los almacenes del sitio en Duma, se encontraron miles de píldoras camufladas en diversos objetos.
Expertos estiman que el comercio de captagon mueve miles de millones de dólares anualmente, y se sospecha que los beneficios de los dirigentes sirios derrocados ascienden a unos 2.400 millones de dólares al año.
La directora del Proyecto de Comercio de Captagon del New Lines Institute, Caroline Rose, señaló que el laboratorio descubierto podría ser uno de los más grandes en territorio sirio controlado por el régimen.
Este hallazgo arroja luz sobre la compleja red de tráfico ilegal de drogas en Siria y sus implicaciones a nivel internacional.
Sigue leyendo: Tesoro mixteco vuelve a casa: Países Bajos entrega cráneo con mosaicos a México
