
El Departamento de Comercio de Estados Unidos ha anunciado que, a partir del 14 de julio, impondrá un arancel del 20.91% al jitomate mexicano que se exporte hacia el país, argumentando la falta de un acuerdo que proteja a los productos locales.
Esta medida tiene como objetivo asegurar una competencia justa para los productores estadounidenses de jitomate.
Según la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader), México es un referente mundial en la exportación de jitomate, con Estados Unidos como principal destino y un superávit comercial de dos mil 306 millones de dólares en 2021. Otros destinos de exportación incluyen Canadá, Japón, Emiratos Árabes, Bélgica y Singapur.
En 2020, la producción nacional de jitomate alcanzó las tres millones 271 mil toneladas, distribuidas en más de 45 mil hectáreas, con un consumo per cápita de 13.4 kilogramos y un crecimiento anual del 9.5%.
Sinaloa destaca como el principal estado productor, aportando el 20% del volumen nacional, seguido de San Luis Potosí, Michoacán, Zacatecas y Jalisco.
Es importante mencionar que la exportación de jitomate a Estados Unidos ha enfrentado desafíos previos, como la regulación sobre el virus rugoso del tomate, que fue eliminada el año pasado para facilitar los envíos. Este virus, que afecta al jitomate y al chile, no representa un riesgo para humanos pero puede causar daños en los cultivos.
En conclusión, los nuevos aranceles impuestos por Estados Unidos al jitomate mexicano afectarán significativamente a los productores y exportadores mexicanos, generando un cambio en el panorama de la industria. Esta medida representa un obstáculo adicional en un mercado que ya enfrentaba desafíos previos.
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