
En una ejecución por fusilamiento en Carolina del Sur, el hombre Mikal Mahdi, condenado por el asesinato de un policía en 2004, vivió una agonía prolongada, según reveló su autopsia.
Los abogados del condenado han presentado una demanda alegando que la ejecución fue “fallida” debido a que los disparos no alcanzaron el corazón, causando un sufrimiento injusto de al menos un minuto.
La autopsia muestra detalles impactantes
Mahdi gritó al recibir los disparos, flexionó los brazos y continuó respirando durante 80 segundos antes de caer. A pesar de que la ejecución se llevó a cabo con el objetivo de impactar en el corazón, las balas impactaron más abajo, prolongando el sufrimiento del condenado.
El abogado de Mahdi, David Weiss, expresó que este acto pertenece a los capítulos más oscuros de la historia y no corresponde a una sociedad civilizada.
La defensa de Mahdi argumentó que su infancia estuvo marcada por abusos severos y negligencia, tratando de evitar la ejecución hasta el final.
Sin embargo, tanto la Corte Suprema de Carolina del Sur como la Corte Suprema de Estados Unidos rechazaron las apelaciones finales.
Se destacó la dudosa rapidez y humanidad del método de ejecución, especialmente ante la escasez de fármacos para inyecciones letales.
Las revelaciones de la autopsia han abierto un debate sobre la humanidad de las ejecuciones por fusilamiento en una sociedad moderna.
Puedes leer | Carolina del Sur ejecutará sentencia con pelotón de fusilamiento a petición del detenido
