En un gesto que une fe, solidaridad y cultura motera, el papa León XIV recibió como regalo una motocicleta BMW R18 personalizada, la cual será subastada con fines benéficos para apoyar a niños en situación vulnerable en Madagascar.
El vehículo fue entregado por el grupo alemán Jesus Bikers, quienes recorrieron más de mil kilómetros en peregrinación para llegar al Vaticano.
La entrega se realizó el pasado 3 de septiembre durante la audiencia general en la Plaza de San Pedro.
El pontífice, conocido por su afición a las motocicletas desde su juventud, no solo bendijo el vehículo, sino que también lo firmó y se subió brevemente a él, generando una ola de aplausos y fotografías entre los asistentes. Como parte del conjunto, también recibió un casco y un chaleco blanco con detalles papales.
La motocicleta, pintada en blanco y decorada con el escudo del Vaticano, el nombre del Papa y la palabra “paz” en varios idiomas, será subastada el próximo 18 de octubre en Múnich, Alemania, a través de la casa Sotheby’s.
Lo recaudado será destinado a Missio Austria, organización que impulsa proyectos educativos para menores que trabajan en condiciones extremas en minas de mica en Madagascar.
Karl Wallner, director de la institución, explicó que el objetivo es “devolver dignidad y ofrecer un futuro a través de la educación”. La moto permanecerá en exhibición en el BMW Welt de Múnich hasta el 7 de octubre, antes de la subasta.
Este gesto se suma a otras acciones similares realizadas por el Vaticano, como la subasta de una Harley-Davidson firmada por el papa Francisco en 2013. La iniciativa reafirma el compromiso de la Iglesia con causas sociales y demuestra que la fe también puede rodar sobre dos ruedas.
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