Singapur. Investigadores del Instituto para el Desarrollo Humano y el Potencial (A*STAR IHDP) de la Universidad Nacional de Singapur concluyeron que el uso excesivo de pantallas en la primera infancia puede alterar el desarrollo cerebral y tener consecuencias que se manifiestan años después, como ansiedad y procesos cognitivos más lentos.
¿Qué descubrió el estudio?
El seguimiento se realizó durante más de una década a 168 niños, analizando el tiempo frente a dispositivos electrónicos en los primeros dos años de vida y su impacto en la adolescencia. Los resultados mostraron que quienes tuvieron mayor exposición a pantallas presentaron:
- Toma de decisiones más lenta.
- Mayor ansiedad y síntomas emocionales alrededor de los 13 años.
- Cambios detectables en imágenes cerebrales que sugieren una alteración en el desarrollo neurológico.
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¿Por qué es relevante?
La investigación es pionera en medir los efectos a largo plazo de la exposición infantil a pantallas, lo que pone de relieve las consecuencias duraderas en la salud mental y el rendimiento cognitivo. Los especialistas advierten que la infancia es un periodo crítico para el desarrollo cerebral, y el exceso de tiempo frente a dispositivos puede limitar la capacidad de adaptación en etapas posteriores.

La exposición temprana a pantallas se relaciona con cambios cerebrales en la adolescencia
¿Qué recomiendan los expertos?
Los investigadores sugieren medidas preventivas para reducir el impacto:
- Limitar el tiempo frente a pantallas en menores de dos años.
- Fomentar la lectura compartida entre padres e hijos, que puede contrarrestar los efectos negativos.
- Promover actividades físicas y sociales que estimulen el desarrollo cognitivo y emocional.
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El estudio se suma a investigaciones previas que alertan sobre el riesgo de adicción digital y el impacto del uso excesivo de dispositivos en la infancia. La OMS recomienda que los menores de dos años no tengan exposición a pantallas, y que en edades posteriores se limite el tiempo frente a ellas para proteger el desarrollo neurológico y emocional.
