EFE.- La familia de Alberto Gutiérrez Reyes, migrante mexicano que murió en California bajo custodia migratoria, exigió respuestas al gobierno de Estados Unidos tras denunciar que no recibió atención médica a tiempo, situación que se repite en parte de las 11 muertes de extranjeros registradas en lo que va de 2026.
Los hechos ocurrieron la madrugada del 27 de febrero en el Centro de Detención de Adelanto, donde Gutiérrez Reyes, de 48 años, llevaba recluido. Su esposa, Patricia Martínez, relató que el mexicano había solicitado atención médica días antes por fiebre, dolor en el pecho y tos, pero no fue atendido oportunamente.
¿Qué informó ICE sobre el caso?
En un comunicado, el Servicio de Control de Migración y Aduanas (ICE) señaló que el 25 de febrero el migrante reportó sentirse débil y fue trasladado a un hospital por dolor en el pecho y dificultad para respirar. Sin embargo, no aclaró la hora ni el día exacto del traslado ni las causas de la muerte.
¿Qué reacciones generó la muerte?
La Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) exigió una investigación, mientras que la concejala de Los Ángeles, Eunisses Hernández, criticó al gobierno de Donald Trump por “no valorar la vida humana” ante el alto número de migrantes fallecidos bajo custodia.
¿Cuántos migrantes han muerto en 2026 bajo custodia de ICE?
La muerte de Gutiérrez Reyes, quien llevaba 25 años viviendo en Estados Unidos y era el sustento de su familia en Veracruz, se convirtió en la novena registrada este año. Posteriormente se reportaron los fallecimientos de un iraní en Mississippi y del haitiano Emmanuel Damas en Arizona, sumando 11 muertes en lo que va de 2026.
¿Qué denuncian las familias de otros migrantes?
El hermano de Emmanuel Damas aseguró que el haitiano había informado previamente de un fuerte dolor de muelas, pero ICE sólo reportó dificultad para respirar. La familia cuestiona la falta de atención médica adecuada en los centros de detención.
La muerte de Alberto Gutiérrez Reyes y otros migrantes bajo custodia de ICE ha desatado indignación y exigencias de investigación, mientras organizaciones y autoridades mexicanas reclaman mayor transparencia y responsabilidad en el trato a los detenidos.
