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Washington.— El Departamento del Tesoro de EE.UU. impuso sanciones financieras contra el presidente cubano Miguel Díaz-Canel, su esposa Lis Cuesta, su hijastro Manuel Anido Cuesta, y el coronel Alejandro Castro Espín, hijo del expresidente Raúl Castro. También fueron sancionados el Ministerio de las Fuerzas Armadas, los Comités de Defensa de la Revolución (CDR), el Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos, la minera La Victoria y la agencia de viajes Amistur.

¿Qué respondió el gobierno cubano?

El canciller Bruno Rodríguez calificó la medida como una “vil inclusión” y aseguró que forma parte de un plan intervencionista estadounidense para presentar a Cuba como una amenaza a la seguridad nacional de EE.UU.

“Cada acción estadounidense dirigida a construir un escenario de conflicto estará destinada al fracaso”, afirmó en redes sociales.

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¿Qué implican las sanciones?

Las sanciones prohíben realizar transacciones financieras y comerciales con las personas y entidades designadas, cuyos activos bajo jurisdicción estadounidense quedan bloqueados.

  • Desde la captura de Nicolás Maduro en Venezuela en enero, el gobierno de Trump ha intensificado la presión sobre Cuba.
  • Se impuso un bloqueo petrolero que agravó la crisis económica de la isla.
  • Washington también presentó una acusación contra Raúl Castro por el derribo de dos avionetas en 1996.
  • En paralelo, se han mantenido negociaciones discretas con participación de Raúl Guillermo Rodríguez Castro, nieto de Raúl Castro.

¿Qué postura mantiene La Habana?

El gobierno cubano insiste en que cualquier cambio debe ser decidido por el pueblo y denuncia que Estados Unidos prepara una agresión militar contra la isla.

Con información de EFE.

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