Lee | Localizan sin vida a subdirector de Tránsito Municipal de Escuinapa en Infonavit Las Fuentes

El Servicio de Control de Inmigración y Aduanas de Estados Unidos (ICE) planea invertir hasta 2 millones de dólares en la compra de perros robóticos Spot, fabricados por Boston Dynamics, para utilizarlos en operativos de inspección considerados de alto riesgo para su personal, según registros del Departamento de Seguridad Nacional (DHS).

¿Qué funciones tienen los perros robóticos?

El modelo Spot puede desplazarse por terrenos complicados, subir escaleras y operar en lugares peligrosos para los agentes. Está equipado con cámaras y sensores que permiten inspecciones en áreas complejas y puede ser operado a distancia o ejecutar acciones autónomas.

Lee también | Confirma SSPM una mujer sin vida y otra lesionada, entre la noche del viernes y madrugada de ayer sábado en Mazatlán, Sinaloa

¿Cuál es el objetivo del DHS?

El DHS argumenta que estas capacidades contribuyen a “mejorar” la seguridad de los agentes, respaldar decisiones operativas y reforzar la respuesta del ICE en zonas peligrosas, confinadas o de difícil acceso.

¿Qué críticas existen?

Defensores de los derechos de los migrantes, como la Red Nacional de Jornaleros (NDLON), han calificado el uso de guantes eléctricos como una forma de tortura y advierten que el paquete de adquisiciones, que incluye también los perros robóticos, podría intensificar el uso de la fuerza contra migrantes.

Sigue leyendo | FGR reserva hasta 2031 expediente sobre ‘El Jando’, piloto ligado al traslado de ‘El Mayo’ Zambada a EU

¿Qué relación tienen con los guantes eléctricos?

La propuesta se suma al contrato de 16.7 millones de dólares para adquirir 6 mil guantes eléctricos G.L.O.V.E., capaces de emitir descargas dolorosas al contacto directo con la piel, lo que ha generado preocupación por el posible abuso de estas herramientas en operativos migratorios.

Puedes leer | ICE compra 6 mil guantes eléctricos por 16.7 mdd

La iniciativa de incorporar perros robóticos Spot refleja la apuesta del ICE por la tecnología en sus operativos, aunque también abre un nuevo frente de debate sobre el uso de dispositivos que podrían aumentar la fuerza aplicada contra migrantes en Estados Unidos.