
En un informe publicado recientemente por Amnistía Internacional, la organización alertó sobre la inexistencia del derecho al asilo en la frontera entre Estados Unidos y México.
La cancelación de las citas ‘CBP One’ para pedir asilo en EE. UU., junto con acciones ejecutivas y la militarización de la frontera por parte del Gobierno mexicano, han llevado a miles de personas, incluidas infancias no acompañadas, a quedar “atrapadas en México”.
Según el informe titulado “Vidas en el limbo: Las devastadoras consecuencias de las políticas de Trump sobre migración y asilo”, se ha producido una demolición total del derecho de refugio en la frontera entre ambos países, dejando a las personas solicitantes de asilo sin vías para acceder a este derecho.
De acuerdo con Amnistía Internacional, en la legislación de Estados Unidos se establece que las personas que buscan asilo deben hacerlo en un punto de entrada, situación que actualmente se ve vulnerada.
El documento expone testimonios de personas migrantes y solicitantes de asilo que se encuentran en una situación de riesgo y precariedad en el lado sur de la frontera, donde el peligro es mayor para los solicitantes de asilo mexicanos.
Además, se relatan historias impactantes como la de un mexicano deportado de EE. UU. que describe su experiencia de manera angustiante.
“Me esposaron de las manos, cintura y tobillos. Es un maltrato, no se me hace justo. Viví en San Diego por 17 años. Iba saliendo de mi casa para ir a trabajar y me arrestaron. Me dijeron que tenía un orden de deportación, pero yo no sabía nada”, indica el relato.
En palabras de Amy Fischer, directora de Derechos de las Personas Refugiadas y Migrantes de AI Estados Unidos, el Gobierno de Trump ha convertido la frontera en un lugar hostil para los derechos humanos, mostrando un desprecio por la humanidad y la dignidad de las personas en movimiento.
En conclusión, el llamado de Amnistía Internacional es claro: es necesario que el gobierno de Estados Unidos cumpla con sus obligaciones en materia de derechos humanos y que México deje de colaborar con políticas migratorias perjudiciales, garantizando la seguridad de las personas solicitantes de asilo en tránsito por el país.
La situación en la frontera entre EE. UU. y México requiere acciones urgentes para proteger los derechos humanos y evitar un desastre humanitario.
Con información de EFE…
