
Ciudad de México.- Más de 130 animales de la vida silvestre fueron asegurados por la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM) Benito Juárez.
Durante la madrugada de este 21 de febrero, se detectó un intento de enviar 137 ejemplares de vida silvestre, incluyendo 121 tortugas y 16 ranas, a Tokyo-Narita, Japón.
El aseguramiento fue posible gracias al aviso de la Unidad Naval de Protección Aeroportuaria de la Marina y a la colaboración de la línea aérea, que al revisar el equipaje con rayos X descubrió el contenido inusual de las maletas, donde encontraron a los animales envueltos en calcetines y tuppers.
Entre las especies aseguradas se encontraban tortugas de diferentes tipos como la Terrapene carolina, Terrapene nelsoni, Kinosternon cora, Claudius angustatus, Trachemys venusta, y ranas árbol coronadas como Triprion spinosus.
Es importante destacar que la mayoría de estos ejemplares están protegidos por la NOM-059-Semarnat-2010 y la CITES.
Tras una revisión, se determinó que las tortugas se encontraban en buen estado físico, mientras que las ranas presentaban un estado físico regular.
Es preocupante que estos ejemplares, que carecen de marcas de identificación, estuvieran siendo transportados ilegalmente.
La Profepa realizó este aseguramiento como parte de su Programa de Verificación e Inspección Ambiental, fundamentado en la legislación vigente. Además, se prepara para presentar una denuncia penal contra los responsables de este intento de tráfico ilegal de especies, lo cual conlleva penas que van desde prisión hasta multas significativas.
En palabras de la procuradora Mariana Boy Tamborrell:
“La Profepa condena enérgicamente el intento de sacar a 137 ejemplares de ranas y tortugas desde el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México. Las consecuencias del tráfico de especies son terribles para las poblaciones, pues de inmediato afectan su capacidad reproductiva. A eso se añade el profundo estrés al que someten a los ejemplares en lo individual al separarlos de su grupo y empaquetarlos.”
En conclusión, este operativo de la Profepa en el AICM ha logrado evitar un grave acto de tráfico de especies, protegiendo la vida silvestre y enviando un mensaje claro de rechazo a estas prácticas ilegales.
