
En Teuchitlán, Alejandrina Orozco Romano, madre de Pablo Gómez Orozco, ha encontrado evidencias que podrían dar respuesta a la desaparición forzada de su hijo ocurrida el 30 de marzo de 2023 en Tepic, Nayarit.
En el rancho Izaguirre, identificó un par de tenis que coinciden con los que su hijo usaba el día de su desaparición, según la ficha número 45.
Según relata Alejandrina, tras la desaparición de Pablo, solicitó a las autoridades de Nayarit y Jalisco realizar búsquedas en la zona de Tala, donde se han reportado centros de entrenamiento criminal.
El testimonio de la mujer reveló detalles inquietantes sobre la situación vivida. Cuando su esposo acudió a la zona donde se buscaba avanzar en el caso, encontró personas encapuchadas que generaban un ambiente de sospecha y tensión.
A pesar de que en el lugar había una estación de policía visible, su denuncia no fue atendida, dejando un vacío de respuesta y acción por parte de las autoridades.
Además, la búsqueda en colaboración con Jalisco, solicitada en presencia de la mujer, fue rotundamente negada. Su esposo también señaló haber observado personas encapuchadas en el área, lo que reforzó la percepción de irregularidades.
La falta de atención por parte de las autoridades locales aumentó la desconfianza de la familia y su temor de que existiera una posible complicidad en el caso.
Por otra parte, la mujer expresó su sospecha sobre las razones detrás de las negativas al ingreso en la localidad de Tala. Según su experiencia, el bloqueo parece relacionado con el hecho de que todas las partes involucradas podrían estar ligadas a un entramado más amplio, generando preocupación sobre posibles encubrimientos o complicidades dentro de las instituciones.
Pablo había sido reclutado por un grupo criminal y logró comunicarse con su madre, mencionando que se encontraba en El Obraje, Zacatecas, pero rastreos posteriores indicaron su paso por Jalisco, Aguascalientes y Zacatecas.
A pesar de las pruebas recopiladas por Alejandrina, las autoridades no han asumido la responsabilidad de buscar a su hijo, argumentando falta de competencia por la movilidad del caso.

Exigiendo una investigación exhaustiva, Alejandrina busca justicia para su hijo y hace un llamado a las autoridades de los estados involucrados a trabajar en conjunto.
Asimismo, pide el levantamiento de restricciones y criminalización a los colectivos de búsqueda, quienes han liderado la labor de localización de desaparecidos en ausencia de acciones estatales.
En conclusión, la lucha de Alejandrina Orozco Romano por encontrar a su hijo desaparecido, Pablo Gómez Orozco, resalta la importancia de una colaboración efectiva entre las autoridades y los familiares de las víctimas, así como la necesidad de una respuesta contundente ante los casos de desaparición forzada y la existencia de centros de entrenamiento criminal.
Con información de Aristegui Noticias...
