Ciudad de México.- En una emotiva velada realizada en el Monumento a la Madre, ubicado en la alcaldía Cuauhtémoc, familiares de personas buscadoras que han perdido la vida se reunieron para rendir tributo a aquellos que han dedicado su vida a encontrar a sus seres queridos, incluyendo a aquellos que han sido víctimas de asesinato y desaparición.

Durante la reunión, se hizo un llamado a la sociedad, la comunidad internacional y al Estado mexicano para que reconozcan la magnitud de las desapariciones en el país y se unan en acciones que aborden este problema “con verdad, justicia y humanidad”.

En la víspera del Día de las Madres, los participantes realizaron a cabo un acto de grabación en el que mencionaron a más de cien buscadores que han fallecido desde tiempos de la guerra sucia hasta la actualidad, nombrando a cada uno individualmente.

Un momento significativo fue la creación de un árbol de la memoria en el pavimento, decorado con cientos de veladoras, y la escritura de nombres de algunos buscadores fallecidos, como Leopoldo Valenzuela, Zenaida Pulido, José Nicanor, Teresa Magueyal, Margarito Manuel M. y María del Carmen García. Entre ellos, se evocó a Martha Loya, desaparecida en 2013 mientras buscaba a sus hijos en Ciudad Cuauhtémoc, Chihuahua, cuyo paradero aún es desconocido.

En palabras de Leticia Sánchez, amiga de Martha, se destacó la valentía y determinación de la misma en su labor de búsqueda, a pesar de los riesgos que implicaba.

Las familias de las personas desaparecidas, provenientes de distintos estados, expusieron los obstáculos que enfrentan en su búsqueda, incluyendo instituciones y fiscalías deficientes, fosas comunes llenas de cuerpos sin identificar y la falta de recursos para llevar a cabo investigaciones efectivas.

En un llamado a la acción, instaron a la implementación de políticas públicas con compromiso y presupuesto real para abordar esta problemática, resaltando que la indiferencia social también contribuye a la perpetuación de las desapariciones.

La jornada, marcada por momentos de silencio en memoria de los buscadores fallecidos, también incluyó presentaciones de grupos de canto, brindando un espacio de reflexión y conmemoración.

Además, se ofreció pan y café a los participantes para mitigar el frío, mientras se continúa exhibiendo la lista de nombres de desaparecidos y sus familiares, junto con sus historias, con el objetivo de mantener viva la memoria y la lucha por la justicia.

Con información de La Jornada