Estados Unidos.- Este 13 de agosto de 2025, el gobierno de Estados Unidos, a través de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), dio un nuevo golpe financiero al Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), al sancionar a cuatro individuos y 13 empresas mexicanas que, según las autoridades, forman parte de una red de fraude en tiempos compartidos operada por el grupo criminal.
Las entidades sancionadas operan principalmente en Puerto Vallarta, Jalisco, zona que el Departamento del Tesoro identifica como un enclave estratégico del CJNG, al que califican como una organización “brutalmente violenta” y designada como grupo terrorista extranjero.
De acuerdo con el comunicado oficial, el cártel ha venido diversificando sus fuentes de financiamiento, y ya no depende exclusivamente del narcotráfico. Actividades como el fraude inmobiliario en esquemas turísticos y el huachicoleo (robo de combustible) se han convertido en vías paralelas de ingresos ilícitos.
Estados Unidos va “por los cárteles terroristas de la droga, como el Cártel de Jalisco Nueva Generación, que están inundando nuestro país con fentanilo”. declaró Scott Bessent, secretario del Tesoro.
Bessent destacó que los cárteles “siguen creando nuevas formas de generar ingresos para impulsar sus operaciones terroristas”.
“Bajo la dirección del presidente Trump, continuaremos nuestros esfuerzos para erradicar por completo la capacidad de estos cárteles para generar ingresos, incluyendo sus intentos de aprovecharse de los estadounidenses mayores mediante el fraude de tiempo compartido”, resaltó.
¿Qué significa esta sanción?
La medida implica el congelamiento inmediato de todos los bienes y activos que las personas o empresas sancionadas tengan dentro del sistema financiero estadounidense o que estén en posesión de ciudadanos de Estados Unidos
Además, cualquier empresa que sea propiedad en un 50% o más, de forma directa o indirecta, por los sancionados, también será bloqueada automáticamente.
Las instituciones financieras y ciudadanos (estadounidenses o extranjeros) que violen estas restricciones pueden enfrentar sanciones civiles o penales.
Este tipo de sanciones no solo representa un revés económico directo para el CJNG, sino que también limita sus operaciones internacionales y complica el uso de recursos en mercados regulados.
Al mismo tiempo, evidencia cómo los grupos criminales están adaptando sus métodos para seguir generando ganancias, incluso más allá del narcotráfico.
Con este anuncio, Estados Unidos continúa aplicando presión financiera sobre los cárteles mexicanos, enviando el mensaje de que no basta con detener a líderes: también se busca desmantelar las redes empresariales que lavan y mueven el dinero.
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