Tamaulipas.- Una tragedia sacude a Tamaulipas. Este jueves, agentes de la Fiscalía General de Justicia del Estado dispararon por error contra una familia que se trasladaba en un vehículo particular por la carretera San Fernando–Reynosa, provocando la muerte de un niño de siete años y dejando heridos a sus padres.

El menor, identificado como Joshua, viajaba junto a sus padres en un Volkswagen blanco procedente de Ciudad Victoria.

De acuerdo con el testimonio del padre, Carlos Cáceres, una patrulla de la Policía Investigadora les cerró el paso y abrió fuego sin previo aviso. Aunque intentó detenerse y sacar la mano por la ventana para pedir que cesaran los disparos, los agentes continuaron accionando sus armas.

Joshua recibió un disparo en la cabeza y murió en el lugar. Su madre, Cecilia, sufrió impactos de bala y una fractura en el brazo, mientras que el padre resultó con esquirlas en el rostro. Ambos fueron trasladados al Hospital Regional del IMSS en Reynosa, donde se reportan estables.

 

Los agentes involucrados admitieron que confundieron el vehículo familiar con el de presuntos delincuentes que perseguían en la zona fronteriza. “Nos dijeron que los perdonáramos, que se habían equivocado de coche y que se harían responsables”, relató Cáceres desde el hospital.

La Fiscalía estatal confirmó que se abrió una carpeta de investigación para esclarecer los hechos y deslindar responsabilidades. Sin embargo, el hermetismo oficial ha generado indignación en redes sociales, donde usuarios exigen justicia y transparencia.

Este caso revive el debate sobre el uso de la fuerza en operativos de seguridad y la necesidad de protocolos más rigurosos para evitar que errores como este cobren vidas inocentes. Joshua era hijo único, estudiante de primaria y descrito por sus padres como un niño noble y obediente.

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