Durante su conferencia matutina, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo aclaró que el gobierno mexicano no colaboró en los recientes operativos de la Administración de Control de Drogas (DEA) contra el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), realizados en diversas ciudades de Estados Unidos entre el 22 y el 26 de septiembre.
“Es un informe que da la DEA, porque se hizo allá en Estados Unidos”, respondió la mandataria al ser cuestionada sobre si hubo coordinación con el Gabinete de Seguridad mexicano.
La declaración se dio luego de que la DEA anunciara la detención de 670 personas, así como el decomiso de más de un millón de pastillas falsificadas, drogas, armas y recursos financieros en 23 divisiones de campo estadounidenses y siete regiones extranjeras.
La presidenta reconoció la gravedad del problema del narcotráfico, pero subrayó que los operativos mencionados fueron ejecutados de manera independiente por autoridades estadounidenses, sin participación directa de instituciones mexicanas. También reiteró que México mantiene abierta su propia investigación contra el líder del CJNG, identificado como uno de los criminales más buscados en Norteamérica.
Este posicionamiento busca dejar claro que, aunque existe cooperación bilateral en materia de seguridad, cada país ejecuta sus acciones conforme a su jurisdicción.
La DEA ha calificado al CJNG como una de las organizaciones criminales más violentas del mundo y, desde febrero de 2025, como una Organización Terrorista Extranjera (FTO) bajo decreto presidencial en EE.UU.
