Ciudad de México. _ En una jornada intensa en el Auditorio Nacional, este viernes la Nobel de la Paz,  Rigoberta Menchú, dejó una huella imborrable en los corazones de miles de jóvenes becarios de Fundación Telmex– Telcel en el evento México Siglo XXI.

Con su voz cargada de sabiduría ancestral, la activista guatemalteca reclamó una tecnología con propósito, tejiendo pasado y futuro en un mismo latido, recordando a los jóvenes que no solo somos seres del presente.

Esto es uno de los valores más importantes de la era que estamos viviendo, que es una era de la tecnología, muchos lo hablamos, lo decimos, pero no nos aterrizamos en valorar lo que significa para nosotros. No para que nos mande, sino para que le demos contenido. El ser humano es mucho más prodigioso que cualquier invento que tengamos en esta madre tierra”

Vestida de origen y convicción, Menchú abrió su intervención en su lengua materna, dando la bienvenida con un gesto que evocó las raíces mayas y el poder de la memoria colectiva.

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Su mirada se dirigió entonces hacia la tecnología, no como entretenimiento, sino como herramienta transformadora, aquí, Menchú pidió inyectarle la misión del bien común a la tecnología.

La Nobel mencionó el reto contemporáneo que representa la inteligencia artificial. La destacó como algo imponente, sí, pero sin olvidar que le hace falta el toque humano.

Terminó su participación agradeciendo especialmente a Carlos Slim y a la Fundación Carlos Slim, por ser destacados pioneros en construir puentes hacia el conocimiento.

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