Tijuana.- Dos elementos de la Policía Municipal de Tijuana se entregaron ante las autoridades judiciales este pasado martes 10 de marzo, tras contar con una orden de aprehensión por su presunta participación en un caso de tortura y violación ocurrido en abril de 2022 en la zona de Playas de Tijuana.

De acuerdo con información difundida por el semanario ZETA, los agentes identificados como Abel López Martínez y Juan Leyva González fueron ingresados al Centro de Reinserción Social (Cereso) de Tijuana mientras enfrentan acusaciones por diversos delitos, entre ellos abuso de autoridad, violación impropia agravada, tortura, robo con violencia, privación ilegal de la libertad y homicidio calificado.

¿Qué ocurrió en el caso que derivó en las acusaciones?

Los hechos por los que se les investiga ocurrieron el 27 de abril de 2022 en una tienda con máquinas tragamonedas ubicada sobre la Avenida del Pacífico, en Playas de Tijuana. Según los reportes, cuatro agentes municipales adscritos a la unidad canina K-9 acudieron al establecimiento y cuestionaron al encargado del lugar, un hombre de 50 años identificado como Carlos Damásio López Arenas, sobre el supuesto dueño del negocio y posibles actividades relacionadas con venta de droga.

Tras responder que desconocía dicha información, el hombre habría sido golpeado por los agentes, quienes buscaban obtener datos. Testigos señalaron que posteriormente fue obligado a desnudarse de la cintura hacia abajo y agredido con un palo de escoba, lo que le provocó graves lesiones internas.

¿Qué consecuencias tuvo la agresión para la víctima?

Días después del incidente, el 3 de mayo de 2022, la víctima fue trasladada de emergencia al Hospital General de Tijuana. En el nosocomio fue sometida a cinco intervenciones quirúrgicas para tratar de controlar una infección interna y reparar daños en órganos e intestinos.

Pese a los esfuerzos médicos, Carlos Damásio López Arenas falleció el 18 de mayo. El informe del médico forense determinó que la causa de muerte fue un choque séptico derivado de la infección y las lesiones provocadas durante la agresión.

Las autoridades recordaron que, conforme al artículo 13 del Código Nacional de Procedimientos Penales, los acusados se presumen inocentes hasta que una autoridad judicial determine su responsabilidad.