Tlaxcala.- Durante la movilización por el 8 de marzo en la ciudad de Tlaxcala, un hombre que participaba junto a su pareja llamó la atención de los asistentes por la forma en que expresó su apoyo a la protesta.
El joven caminaba con las manos atadas con un lazo, el torso descubierto y una frase escrita con pintura roja en la espalda que decía: “Me callo para que ellas hablen”.
La escena fue captada en fotografías y videos que rápidamente comenzaron a circular en redes sociales, donde varios usuarios comentaron y compartieron el gesto, destacando lo que consideraron una forma inusual de mostrar respaldo a la lucha de las mujeres durante la marcha del Día Internacional de la Mujer.
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¿Qué pasó durante la marcha?
No obstante, la situación cambió minutos después cuando otra mujer se acercó para confrontarlo públicamente.
A gritos, lo acusó frente a los presentes de ser deudor alimentario y aseguró que tenía un hijo con él.
“Tú qué sabes, tiene un hijo conmigo”, reclamó también a la novia del hombre, lo que provocó la reacción inmediata de varias participantes de la manifestación.
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¿Qué sucedió con el deudor alimentario?
Tras las acusaciones, el ambiente se tensó y un grupo de manifestantes comenzó a exigir que abandonara la movilización.
Ante la presión y los reclamos, el hombre finalmente se retiró del lugar acompañado de su pareja, mientras la marcha continuaba en las calles de la capital tlaxcalteca.
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