La industria de alimentos procesados en México incumple la normatividad sanitaria: al menos 25% de sus productos contienen niveles elevados de ácidos grasos trans (AGT), lo que incrementa el riesgo de diabetes tipo 2, colesterol alto y enfermedades cardiacas, según un estudio del Instituto Nacional de Salud Pública (INSP).
La Ley General de Salud establece que los alimentos deben contener menos de 2% de AGT, pero el análisis de 20 productos de alto consumo reveló que varias marcas superan ese límite.
Entre los hallazgos destacan:
- Manteca vegetal Inca: 6.03% de AGT.
- Frijoles refritos Isadora negros: 3.04%, pese a declarar “cero” en la etiqueta.
- Doritos Nachos: 2.03%.
- Aceite vegetal 123: 2.06%.
- Hamburguesa Whopper con queso: 2.08% en promedio, y hasta 3.32% en muestras de Hermosillo.
El estudio también detectó que dos de cada tres productos reportan menos AGT en sus etiquetas que lo encontrado en laboratorio, como en galletas Marías de Gamesa, margarinas Aurrerá y Primavera, Doritos Nachos y sustitutos de crema en polvo.
Además, 19% de los productos analizados declararon “cero AGT”, lo que les permitió evitar el sello de advertencia, aunque sí contienen este ingrediente en cantidades relevantes.
La investigadora Claudia Ivonne Ramírez subrayó la necesidad de fortalecer la regulación, vigilancia y monitoreo para garantizar el cumplimiento de la Ley General de Salud y la NOM-051, y asegurar una alimentación saludable en el país.
¿Qué son los ácidos grasos trans?
Componentes que aumentan el riesgo de diabetes, colesterol alto y enfermedades cardiacas.
¿Qué productos incumplen la norma?
Manteca Inca, frijoles Isadora, Doritos Nachos, aceite 123 y hamburguesas Whopper, entre otros.
¿Qué reveló el estudio sobre las etiquetas?
Dos de cada tres productos reportan menos AGT de lo que realmente contienen.
¿Qué recomienda el INSP?
Fortalecer la regulación y vigilancia para garantizar alimentos más saludables.
El estudio del INSP evidencia la urgencia de reforzar la supervisión en la industria de alimentos procesados, ya que el incumplimiento de la norma sobre grasas trans representa un riesgo directo para la salud de millones de mexicanos.
