México.- Si eres de los que a su casa no le cabe nada más, este artículo es especialmente para ti. Acumular objetos más allá de lo necesario es una conducta que puede afectar la organización del hogar, las finanzas personales e incluso el bienestar emocional.

De acuerdo con la información difundida por la economista conductual Zulema Andrade, en México alrededor de 2.5 millones de personas presentan síndrome de acumulación compulsiva, una condición caracterizada por la dificultad para desprenderse de pertenencias, aun cuando ya no tengan utilidad.

Aunque cada caso tiene distintas causas y niveles de intensidad, existen estrategias sencillas que pueden ayudar a disminuir las compras impulsivas y evitar que los espacios se saturen. A continuación, algunas recomendaciones prácticas para quienes desean mantener un mayor control sobre sus hábitos de consumo y almacenamiento.

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¿Cómo evitar las compras impulsivas que alimentan la acumulación?

Uno de los primeros pasos consiste en dificultar las compras realizadas por impulso. Una medida recomendada es eliminar las tarjetas bancarias guardadas en aplicaciones y plataformas de comercio electrónico. Tener que buscar físicamente la tarjeta antes de concretar una compra introduce una pausa que permite reflexionar mejor la decisión.

También resulta útil aplicar la llamada “regla de las 48 horas”. Esta estrategia consiste en esperar dos días antes de finalizar una compra no esencial. Durante ese tiempo, muchas personas descubren que el deseo de adquirir el producto disminuye o desaparece.

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¿Qué preguntas conviene hacerse antes de adquirir un nuevo objeto?

Antes de comprar algo, puede ser útil analizar el espacio disponible en casa. Una pregunta sencilla es: “¿Dónde voy a guardar esto?”. Si no existe un lugar definido para el artículo, podría ser una señal de que la compra no es realmente necesaria.

Otra práctica recomendable es asignar límites físicos para cada categoría de objetos. Por ejemplo, destinar un cajón específico para accesorios o un estante determinado para libros. Cuando el espacio se llena, se vuelve más fácil identificar cuándo es momento de dejar de comprar.

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¿Por qué la regla de ‘uno entra, uno sale’ puede funcionar?

Mantener el equilibrio dentro del hogar es más sencillo cuando se evita que los objetos se multipliquen constantemente. La regla de “uno entra, uno sale” propone que cada vez que se adquiera un artículo nuevo, otro de la misma categoría sea donado, reciclado o desechado.

Esta práctica ayuda a controlar el volumen de pertenencias y fomenta una evaluación más cuidadosa de las compras futuras. Además, impulsa hábitos de consumo más conscientes y responsables.

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¿Cómo cambiar la manera de pensar sobre el desapego?

Muchas personas enfocan el proceso de ordenar únicamente en la pérdida de objetos, lo que puede generar resistencia emocional. Una alternativa consiste en centrar la atención en los beneficios obtenidos al liberar espacio.

Visualizar una habitación más ordenada, disponer de más tiempo para encontrar las cosas o conservar recursos económicos puede resultar más motivador que pensar exclusivamente en lo que se está dejando ir. Este cambio de perspectiva facilita la toma de decisiones y contribuye a construir hábitos más saludables a largo plazo.

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