La Fiscalía de Oaxaca informó este miércoles la muerte de cinco jóvenes en el municipio de San Francisco Cajones, presuntamente por asfixia causada por inhalación de dióxido de carbono, luego de haber dejado encendido un generador de energía eléctrica portátil dentro de una vivienda sin ventilación.
¿Cuál es la principal línea de investigación?
Las autoridades descartaron una muerte violenta y señalaron que la hipótesis se centra en la acumulación de gases tóxicos generados por el aparato de combustión.
¿Quiénes eran las víctimas?
Los jóvenes, originarios de San Antonio El Alto, fueron identificados con las iniciales L. R. P., D. P. G., M. L. G., M. G. L. y R. G. L.. Según testimonios, habían salido de sus hogares en busca de trabajo en otro municipio.
¿Qué dijeron familiares y amigos?
Un amigo de las víctimas, Alex Meza, lamentó la tragedia en redes sociales y pidió que la muerte de los jóvenes “no quede impune” y se haga justicia.
De acuerdo con medios locales, los jóvenes habían sido contratados como fumigadores de plaga y se les proporcionó un lugar para dormir, donde fueron hallados sin vida.
Este caso recuerda otros sucesos de intoxicación por gases tóxicos en viviendas, como el ocurrido a principios de año en Jalisco, donde cuatro arquitectos murieron tras dejar encendida una camioneta durante la noche en una cabaña.
La fiscalía estatal mantiene abierta la investigación para esclarecer las circunstancias del hecho y reiteró la importancia de evitar el uso de generadores de combustión en espacios cerrados, pues representan un grave riesgo para la vida.
