Lee | Muere joven en Mérida por ameba ‘comecerebros’ en lago artificial

La muerte de un hombre de 34 años en Mérida, Yucatán, encendió las alertas sanitarias luego de que el Instituto de Diagnóstico y Referencia Epidemiológicos (InDRE) confirmara que fue infectado por la ameba Naegleria fowleri, conocida como la “comecerebros”. El microorganismo fue localizado en un lago artificial donde el paciente realizaba actividades acuáticas.

¿Dónde se detectó la ameba?

El hallazgo se dio en un lago artificial de Mérida, identificado en reportes periodísticos como parte de Plaza La Isla. El sitio permanece cerrado mientras se realizan investigaciones sobre las empresas responsables del mantenimiento del agua.

¿Hay más personas en riesgo?

La Secretaría de Salud de Yucatán incorporó a 361 personas a vigilancia epidemiológica; 119 ya concluyeron el seguimiento y 242 permanecen bajo observación hasta el 4 de octubre. Ninguna presenta síntomas graves.

¿Qué es la ameba “comecerebros”?

La Naegleria fowleri es una ameba de vida libre que prospera en agua dulce cálida y estancada. La infección que provoca se llama meningoencefalitis amebiana primaria (MAP), una enfermedad rara pero altamente letal.

¿Cómo entra al cuerpo?

La puerta de entrada es la cavidad nasal. Al nadar o sumergirse en agua contaminada, la ameba puede avanzar hacia el sistema nervioso central. No se transmite al beber agua ni de persona a persona.

¿Cuáles son los primeros síntomas?

  • Dolor de cabeza intenso
  • Fiebre
  • Náuseas
  • Vómito

Conforme progresa la infección, pueden aparecer rigidez de cuello, confusión, convulsiones y coma. El periodo de incubación varía entre 2 y 15 días.

¿Qué pasará con el lago?

El cuerpo de agua seguirá cerrado hasta que se compruebe mediante pruebas de laboratorio que el agua es apta para uso recreativo, conforme a la NOM-245-SSA1-2010.

El caso representa el primer registro en Yucatán y ha puesto bajo la lupa la seguridad de espacios recreativos con agua dulce. Las autoridades mantienen vigilancia epidemiológica y advierten que la prevención depende de evitar el contacto nasal con cuerpos de agua contaminados.