Reinventando la Política

En 5 años desde que llegó al poder, el presidente López Obrador antes y durante, nadie le habría podido ganar en la conversación pública, salvo los escándalos de la “Casa Gris”, los viajes del “General”, las etapas de inseguridad, estos, habían sido sucesos o escándalos los que le habían robado la agenda política al mandatario, pero no había sido ningún actor político.

Hasta que llegó Xóchitl Gálvez, quien solamente quería derecho de réplica y se le negó y con eso tuvo para entrar al juego de la silla presidencial.

Ha sido golpe con contragolpe, si no es a autoridades de Morena, es a ‘corcholatas’ o al mismo presidente, Xóchitl Gálvez ha enfrentado al poder con reflejos, ha sabido boxear al presidente. Ya que tiene algo que otros políticos no tienen: hasta ahorita no se le conoce escándalos de corrupción.

A Claudia Sheinbaum le contesta con un spot de IA, al Fisgón le dice que él no tiene el indiómetro, al presidente le dice “machista” y este le contesta con su frase muy de él cuando se rebasaron los límites: “eso ya calienta”.

Así Xóchitl Gálvez, en pocas semanas pudo hacer lo que ningún priista, panista o perredista habría podido: enfrentar al presidente y hasta ahorita salir ilesa.

El presidente López Obrador en 5 años había monopolizado la conversación pública y a la oposición no le habían salido las cosas. La Xochitlmanía fue un bálsamo para la oposición que no había podido articular golpes o contragolpes a Morena.

Cuando Morena terminó de adueñarse de la opinión pública por su proceso, este, se convirtió en un concurso de loas y odas al presidente: cómo jugando el juego “quien mejor adule, mejor adulador será y por lo tanto corcholata ganadora”.

En Morena están aburriendo con sus mítines: Doña Claudia que no conecta; Adán poniéndose un Casio diciendo que le gustan los relojes, pero no aclara sobre el patek-phillip, sigue sin aclarar el jet de su colaboradora; Marcelo después de lo de la Secretaría para Andy no ha vuelto a ser el mismo; Monreal en zona de confort; ha sido Noroña el que ha dado mensajes más aterrizados, pero las ‘corcholatas’ ya parecen hoguera de las vanidades y es una lucha por ver quién adula mejor y más a AMLO.

En ese momento, irrumpe Xóchitl Gálvez y logra articular un discurso opositor, pero expresando respeto para el presidente.

Morena tiene todo para ganar, pero si el tiro es Xóchitl vs. Sheinbaum, el presidente le va a batallar más.

Parecía día de campo el 2024, pero en Morena le van a batallar más, pero si cometen errores pueden pasar cosas impensables.

Aun así, hay que ir leyendo como jugará el presidente: AMLO es la figura a vencer, cansando o poniendo contra la pared a AMLO, que se antoja imposible.  La ‘corcholata’ de Morena como quiera.

Es el presidente y su legado lo que irá a campaña. A ambos tienen que vencer, para después ganarle a Morena.

Si no es así, la elección será un trámite para el movimiento del presidente AMLO.

Por lo pronto hay Xochitlmanía, veremos cómo reacciona el poder.