Reinventando la Política

Nubarrones

Tanto en Morena, como en el Frente Amplio y Movimiento Ciudadano hay una lucha interna que tienen todos esos partidos: o van con la postura partidista o van con la postura que le llegue a la ciudadanía.

En Morena la decisión será entre una opción ortodoxamente partidaria como Claudia Sheinbaum o una opción más abierta a la ciudadanía como Marcelo Ebrard.

En el Frente Amplio andan en las mismas, al renunciar Santiago Creel y apoyar a Xóchitl Gálvez nos quedamos con esta opción más abierta a conquistar opciones de fuera de los partidos o cerrarse al PRI con Beatriz Paredes.

De la misma forma, Movimiento Ciudadano se debate entre ir con Xóchitl Gálvez o ir con Dante Delgado o Jorge Álvarez Maynez: opción ciudadana u opción partido.

El Frente en la construcción de su candidatura podría cavar su propia tumba, porque la estructura del PRI podría derrotar a las expresiones ciudadanas si esa estructura es aceitada con dinero proveniente de otras fuentes que no son el Frente y si bien podría ser el régimen.

Morena, con timón en Palacio Nacional, podría apostarle todo a la estructura, pero si enfrente le ponen una opción como Xóchitl podrían batallar más para ganar. Eso sí, al día de hoy Morena lleva la delantera.

Y en Movimiento Ciudadano al parecer jugarían al esquirol. No se le ve otra jugada a Dante mas que la de hacerle el juego al presidente.

Por lo pronto, la elección del 2024 será un dilema para los partidos políticos: ir con su estructura y militantes o darle un cauce a la ciudadanía.

El PRI en su laberinto pareciera que prefiere hacerle el favor al gobierno y torpedear al presentar a uno de sus mejores cuadros políticos, pero con discurso de los 70´s que no conectaría con jóvenes y que no convencería a las masas… Si ya saben con quién pueden ganar, ¿para qué se cierran? ¿Hay gato encerrado entonces?

El régimen va jugando al día, el presidente trae los números, por eso le urge que Beatriz Paredes sea la candidata por el Frente Amplio, para poder tener margen.

Eso sí, la decisión del Frente Amplio será el 3 de septiembre, las mediciones de esos tres días siguientes según quien sea la candidata refrendará o podrán dudar de la decisión que pudiese darse el miércoles 6 de septiembre para elegir a la corcholata de Morena.

Lo cierto es que se va midiendo la realidad al día y el presidente sabrá que tan sostenible es su realidad en discurso para poder ganar la elección, lo cual, hasta ahorita es probable, pero los sectores vulnerados por la 4T, una candidatura fresca que convenza por parte del Frente  y el voto oculto, podría meter en aprietos a Morena.

Y el factor violencia, que cada vez más va subiendo de tono.

Esa es la tónica: cerrarse a los partidos o a la ciudadanía, mientras los hechos delictivos siguen impregnando del miedo en las ciudades del país.

¿Habrá miedo en el 2024 a la hora de emitir el voto?

Si es así, entonces el 2024 será un día de campo… de guerra.