Reinventando la Política

El Juez Brian Cogan en la Corte de Brooklyn le fijó una sentencia de 38 años y 8 meses al exsecretario de Seguridad Pública federal, Genaro García Luna. Mientras todos pensábamos que sería cadena perpetua, el Juez abrió la puerta para que por lo menos en 10 años el antiguo colaborador de Felipe Calderón pueda salir libre. Al final, los americanos saben pagar bien a quienes sirvieron, ahí le tendrán guardados los favores y se lo pagarán más delante cuando se hayan olvidado los abusos y el régimen no esté presionando. Los americanos saben guardar sus récords y saben pagar.
El caso fue poner en el banquillo de los acusados al poder civil en el aparato de seguridad mexicano, ante este vacío sin civiles en mandos policiales nacionales, el Ejército llena ese vacío y, es que García Harfuch es secretario de Seguridad Pública Federal (igual que García Luna), pero con una institución desmantelada y que se está reestructurando para darle forma a una nueva policía nacional, mientras la Guardia Nacional ya la terminaron de aceptar que siempre ha sido militar por eso la pasaron a la Sedena.
En este país, históricamente ha habido una pugna entre civiles y militares para lograr ganar el poder desde el control de la seguridad del país. En el 68, los civiles forzaron y dividieron a la fuerza castrense, para posteriormente el Ejército dispersar a jefes del narcotráfico sinaloense a Guadalajara con la operación cóndor lo que ocasionó la mayor crisis bilateral con Estados Unidos con el asesinato de Kiki Camarena, lo que provocó el desmantelamiento de la Dirección Federal de Seguridad, la policía política del régimen postrevolucionario, por estar vinculada al narcotráfico, posteriormente sus comandantes algunos se pasaron a trabajar con gobernadores y otros con jefes del hampa. Ahí ganaba el Ejército la careada.
En el régimen de la transición, con la creación de la Policía Federal Preventiva se desmantelaron varias policías, entre ellos la Federal de Caminos, además se forma la Agencia Federal de Investigación, los civiles vuelven a retomar el poder, para posteriormente perderlo con la figura de Genaro García Luna.
Después de García Luna el poder civil en seguridad no se ha repuesto y es la cúpula militar la que ha tomado totalmente el control de las operaciones policiales.
Lo juzgado a García Luna es también en parte a un sistema político que lo defendió y que puede seguir defendiendo a elementos iguales o parecidos. Eso pareciera que no se ha leído tal cual y más parece que se interpreta como un juicio a la derecha.
Felipe Calderón posteó en X que nunca tuvo pruebas y los americanos dicen que ya lo conocían, pero tenían que trabajar con él…
El otrora superpolicía fue sentenciado el miércoles 16 de octubre por el Estado Americano, no por la justicia de nuestro país. Sus antiguos aliados lo capturaron y lo encerraron. Lo dicho, Estados Unidos no tiene amigos, tiene intereses.
Eso deberían de estar leyendo desde el poder.
