Reinventando la Política

Donald Trump

Mientras desde La Casa Blanca se deslizaba que podrían aplazar los aranceles a México hasta abril, esto por la extraordinaria cooperación que han tenido en los últimos meses, ayer el presidente Trump aseguró que anunciará la implementación de aranceles de un 25% contra productos importados de México y Canadá, eso sí, el mandatario evitó especificar la fecha en que comenzarán a aplicarse.

Eso sí, acaparó que el petróleo no tendrá nada que ver con los aranceles.

Trump continúa amenazando con el arancel y argumenta su narrativa en las razones de la migración y el fentanilo: “La primera es la gente que ha llegado a nuestro país de forma tan horrible y en grandes cantidades. La segunda son las drogas”.

El problema es que el presidente sigue culpando a nuestro país por migración y tráfico de drogas, además de que evita decir la fecha para fijarlo, así cómo especificar a qué sectores de la economía se los fijarán.

El presidente americano experto en dramas tiene en vilo a la industria automotriz asentada en el país.

Y los mensajes de Trump son directos: si esto (aranceles) se los hago por esto otro (migración y fentanilo) entonces mejoren sus esquemas de seguridad para que pueda yo quitarles esta imposición.

Entonces como nunca el destino del sector exportador está en manos de los militares y su estrategia de atención de migración con la Guardia Nacional y del secretario de Seguridad, Omar García Harfuch.

La economía mexicana y su relación con su principal socio comercial depende de la estrategia de seguridad y migración que están implementando.

Y es que el presidente Trump va con todo para ver la paja en el ojo ajeno con tal de renegociar el TMEC en unos meses.

A Trump hay que creerle las amenazas, va con todo, pero tiene lado. El problema es que el lado no sea oscuro…