Reinventando la Política

Rocío Nahle y Miguel Ángel Yunes Márquez

En la izquierda y en Morena todo apunta que los pleitos siempre son de verdad y a muerte.

Y es que con la afiliación a Morena del senador Miguel Ángel Yunes Marquez, quien despotricó fue la gobernadora de Veracruz, Rocío Nahle.

La exsecretaria de Energía, hoy gobernadora de Veracruz, la zacatecana Rocío Nahle, obradorista y fundadora de Morena impugnó el ingreso de Yunes, al pedir a la Comisión de Honestidad y Justicia que no acrediten la membresía como integrante a Miguel Ángel Yunes Márquez.

Este es un pleito que también se repitió en Oaxaca, donde el gobernador Salomón Jara también declaró contra la afiliación de otro nuevo integrante del morenismo, su antecesor Alejandro Murat.

El problema es que Morena se está volviendo castas y dinastías y en esa conformación de partido hegemónico solamente le están dejando entrar a sus iguales de otros partidos.

El caso de estas inserciones con todas las de la ley están dandole un mensaje a la base morenista: primero las contradicciones.

Del primer piso de la transformación al segundo en la escalera se están quedando muchos regados y los que saben las viejas reglas de ascenso son los que están subiendo y agarrando lugar en la terraza.

¿Qué pensará la militancia ultra morenista de estos nuevos militantes?

En esa monopolización del poder que tiene este partido hegemonico tambien la tuvo el PRI, en su tiempo el exinvencible y hoy Morena tuvo recursos y estructura, a diferencia el partido de Calles tuvo disciplina, la que le heredaron los militares, Morena no la tiene, pero usa a los militares para tener gobernabilidad.

En Morena no quieren aprender de los militares la parte disciplinaria, pero abusan de esa disciplina castrense para que ejecuten las tareas de Estado que ellos no quieren hacer, por eso la gobernabilidad descansa en la milicia.

Al tiempo. Así pasaba con los priistas y eso que tenían disciplina.

Mientras en Veracruz la indisciplina ya empezó. Morena seguirá siendo el partido hegemónico, pero tarde o temprano empezarán las fisuras.

Mientras Trump y Claudia se declaran una relación chimoltrufia, donde un día le dicen que “México está gobernado por cárteles” y luego dice “es una mujer maravillosa”, o sea en esa toxicidad de relación, el magnate inmobiliario como dice una cosa después dice otra.

El Gobierno de la presidenta, el segundo piso de la transformación va sin disciplina, pero con las de los militares tienen…

 Al rato esa disciplina castrense va a tener que disciplinar a los morenistas.