Mientras los tráileres hacían filas para cruzar, detenidos por la irreverencia del emperador naranja que despacha en la Casa Blanca, cuando llegó la llamada, se despresurizó y dejó un mes más sin aranceles porque también vio el efecto de Wall Street.

Así pues, en tanto la cosa caía y en Wall Street veían que los Broligarcs y Trump seguían en sus afanes de hacer a América grande otra vez, pero metiéndose tiros en el pie al detener las exportaciones mexicanas y ver cómo en el mercado se especulaba con el precio de los alimentos y estos empezaban a subir, Trump no la pensó y trató con dulzura a la presidenta Sheinbaum: It´s a wonderful woman, dijo el presidente inmobiliario de la primer mujer que es titular del ejecutivo de nuestro país.

Eso sí, Trump develó que en la lucha contra las drogas y la migración se ha estado haciendo su trabajo y, al parecer, va por más. ¿Qué más quiere Trump?

Sin duda, Donald Trump quiere renegociar el T-ME, pero también quiere renegociar el T-MECriminal. Por eso, está reorganizando con sus demandas el tráfico de drogas.

La llamada de ayer fue un bálsamo para los exportadores y, sobre todo, para las empresas fronterizas que a diario envían mercancías y tenían detenidas sus cargas. De aquí a abril tienen margen de seguir vendiendo, ¿después no sabemos?

La respuesta está en el viento que soplen los 3 Grandes: GM, Ford y Stellantis, las grandes armadoras que quiere Trump de vuelta en Detroit, y también en los trabajos de inteligencia del Ejército Mexicano y de la SSPC para lograr detenciones y extracciones con la información obtenida de los pájaros que siguen volando.

Trump elogió los avances en la lucha contra el narcotráfico y quiere más, no en balde la mesa de seguridad sesionó en DC. De aquí a Abril habrá señales.

Cuídate de los idus de marzo decían los romanos.

Y en abril será la Semana Santa.