Sin duda, el mundo católico ahorita está expectante para ver quién será el próximo sucesor del trono de Pedro. No sabemos por dónde el Colegio Cardenalicio vaya a escoger al próximo Papa.

El Papa Francisco se adueñó del colegio, pero, de entre sus seguidores, hay los más progresistas y hay los que llaman “Cardenales periféricos”. Acá les diríamos chimoltrufios, que como votan una cosa, votan otra. Estos, los periféricos, podrían definir el rumbo de la Iglesia de Roma. Pueden escoger un Papa ortodoxo o un progresista como Francisco.

Hay una frase en el Cónclave: “si entras Papa, sales Cardenal”. Entonces, dentro de los papables, nadie la trae segura. Será en el próximo mes de mayo donde se escoja al nuevo Papa.

Los cardenales italianos quieren devolverle a Roma el papado, y quieren uno de ellos, y ahí está el secretario de Estado Vaticano: Pietro Parolín. Desde que llegó Francisco, ha sido el número 2 y, además, ha sido diplomático experto.

Matteo Zuppi, Arzobispo de Bolonia, fue el diplomático más reconocido por Francisco. Fue enviado a liderar la misión de paz en Ucrania en 2023. El cardenal ayudó en la misión de paz de Mozambique en 1992. Se conoce que en Bolonia anda en bicicleta.

Luis Antonio Tagle es el Cardenal de Filipinas y le dicen el “Francisco asiático”, bastante carismático. El Cardenal Tagle, en caso de ser elegido, sería el primer Papa de Asia.

Cardenal Fridolin Ambongo, Arzobispo de Kinshasa, representa a la iglesia en una parte importante de África. Es miembro de la orden franciscana de los capuchinos.

Estos son los cardenales que, hasta ahorita, lideran las preferencias, pero en un Cónclave todo puede pasar.

Por cierto, bastante recomendable la película Cónclave en Prime, donde se puede ver todo el proceso desde que muere un sumo pontífice hasta el momento en que lo eligen.

Sin duda, en la vida real ya pasaron dos cosas que están en la película y, sin animo de spoilear, son: el papel que juega una madre superiora de una orden de monjas y el cardenal, al que lo dejan fuera del proceso por supuestos escándalos financieros.

La realidad supera a la fantasía hasta en el Vaticano.

En menos de un mes, los fieles católicos tendrán a un nuevo Papa y la realidad les impondrá la sucesión al Vaticano: o es la ortodoxia de un mundo cada vez más desigual o es el progresismo de una iglesia para los pobres de corazón, de espíritu, de ego y de riqueza.

Sin duda, el Cónclave irá a votar bajo los principios de Antonio Machado. ¿Qué Cristo van a adorar, al que está en la Cruz o el que anduvo en la mar caminando?.

Yo prefiero el segundo, y del lado de los desposeídos, del lado del sermón de la montaña.

Pero los hombres purpurados irán a escoger al heredero de Pedro, ojalá no se equivoquen.