
En el PRI, por alguna razón, inició una hemorragia, una salida de cuadros militantes que estaban en cabildos y liderazgos de base que no veían apertura a pesar de haber tenido oportunidades, aunque a futuro no miraron ser parte de las decisiones de lo poco que queda por repartir en el “exinvencible”.
Después de que Morena iniciará un proceso de transfusión de militancia política, otros partidos como el Verde Ecologista continuaron el proceso de desmantelamiento de cuadros políticos en la elección del 2024, el cual el PVEM obtuvo 70 mil votos en todo el estado en la elección para alcalde cuando en 2021 tuvieron 23 mil votos ¿Cómo le hicieron? ¿Sirvieron los fichajes y candidaturas?
En 2024, la elección para senador el PVEM tuvo 119 mil votos y el PRI 162 mil, apenas superando al PAN con 154 mil, cuando en 2018 el Verde tuvo 25 mil votos; el PRI, 258 mil votos; y el PAN, 159 mil sufragios.
Pareciera que el Verde leyó bien la jugada. Supo meter gente que le podría huachicolear liderazgos al PRI. Y “haiga sido como haiga sido”, el dato ahí está: el PRI venía disminuyendo en votos y quedó casi en los mismos que el PAN. El Verde, por otro lado, los subió. La pregunta sigue siendo: ¿Qué hizo bien el Verde? ¿Y qué dejaron de hacer en el PRI?
Por esa situación después de la elección, el Verde continuó fichando nuevos cuadros de la militancia del PRI y algunos del PAN, y al parecer no se hacía nada para detener esa hemorragia política, aunque solamente se atendía el problema con discursos.
El viernes, en una visita de un “ajustador de cuentas” del CEN del PRI, se cambió la dirigencia y se enfiló a un cuadro político cercanísimo al diputado Bernardino Antelo, lo que significa que el exgobernador MALOVA se tardó lustros en tomar el poder de la dirigencia estatal, aunque ahora solamente el “exinvencible” partido pareciera un yonque político, pero tener una trinchera en tiempos álgidos es una estrategia de prevalecer en política.
Lo cierto es que dos exgobernadores que controlan institutos políticos: MALOVA en el PRI y Quirino Ordaz en el Verde Ecologista. La jugada es muy táctica: hay que estar para continuar.
Mientras en Morena ya inició la sucesión (desde hace rato).
Y en el PRI están intentando parar la hemorragia…
