Reinventando la Política

Uruguay siempre le ha mandado mensajes al mundo, siempre que la humanidad pierde la fe llega un uruguayo y nos grita que la cosa no está tan mal, que siempre hay formas de salir adelante aunque estemos en la frontera del abismo. La lista es larga.
En el mundial del 50, la poderosa selección Verde-Amarela se enfrentaba a los uruguayos, en su casa los brasileños estrenaban estadio: el Maracaná, solamente que los cariocas no contaban con un humilde albañil comunista, que era el capitán charrúa que llevó a la victoria a Uruguay: el gran Obdulio Varela, después de eso los uruguayos le llamaron “El Jefe”.
Cuenta Eduardo Galeano que Obdulio disfrazado entró a las cantinas a ver como lloraban los brasileños por su derrota y se sintió culpable de ver tanta tristeza.
Otros uruguayos que nos han mostrado lo bello que es el mundo y la vida, las historias de la grandeza humana desde lugares muy particulares y que tambien han retratado a la miseria humana en su máximo esplendor, ahí están los grandes Juan Carlos Onetti y su “junta cadaveres”, el gran Mario Benedetti y su forma de narrar el amor, el exilio y su primavera aunque esté rota y que decir de un evangelista de los 90 minutos: Eduardo Galeano, quien narró el despojo que vivió América con la misma facilidad que explicó la historia de los mundiales de futbol.
También en política Uruguay le puso la muestra al mundo con el Frente Amplio, que se funda en 1971, pero se va a la clandestinidad durante el gobierno de los militares, pero logran preservarse y ya a finales del siglo XX fue la fuerza política en ascenso y ya en el siglo XXI en 2005 ganan las elecciones presidenciales con Tabaré Vazquez, ejemplo de político y de ser humano, 4 años después, en 2009 le entrega el poder al gran José Mujica, igualmente ejemplo de ser humano y de ser político. Al terminar su gobierno vuelve Tabaré Vázquez a la presidencia.
José Mujica llegó a la presidencia diciendo a los jóvenes que lucharan por sus ideas, que las armas no eran la manera ya que él había sido guerrillero y era un extraordinario comunicador, era alguien que andaba en un Volkswagen del 87, vivía en una chacra a la salida de Montevideo, era un político de izquierda de verdad.
Hay frases de Don Pepe que lo retratan de cabo a rabo, que nos explican como un gran ser humano sí puede navegar en los mares de la política:
“No se cansen de ser buenos, aunque ser bueno no sirve para mucho. Sirve para no arrepentirse con uno mismo”.
“Pertenezco a una generación que quiso cambiar el mundo, fui aplastado, derrotado, pulverizado, pero sigo soñando que vale la pena luchar para que la gente pueda vivir un poco mejor y con un mayor sentido de la igualdad”.
Que en Paz Descanse Pepe Mujica, muy probablemente esté con Francisco platicando con Dios, muy seguramente explicándole al Gran Juez la forma en que con su ejemplo predicó las enseñanzas del sermón de la montaña. Muy seguramente el veredicto al uruguayo fue lo escrito en el evangelio de Mateo:
“Bien, buen siervo y fiel, sobre poco haz sido fiel, sobre mucho te pondré, entra en el gozo del Señor”.
