Reinventando la Política

Ayer en la mesa de análisis de Los Noticieristas, Francisco Arizmendi con su humor muy característico nos decía que en esta elección judicial los acordeones que usan Celso Piña, Ramón Ayala y demás genios de la música se quedaron chiquitos a los que Morena está tocando, mientras la fábrica Gabbanelli en Houston hace los mejores acordeones en nuestro país el partido hegemónico está tocando los acordeones Morinelli.
La empresa Gabbanelli Accordions fue fundada por Gianfranco Gabbanelli, según datos, los acordeones son producidos en Castelfidardo, Italia, dichos instrumentos son utilizados por músicos extraordinarios y sus acordes trastocan las fibras del ser humano.
Acá en nuestro país el partido Morena fundó los acordeones Morinelli que trastocan las fibras de la República. Mientras el discurso oficial es que el pueblo escogerá sus jueces, el poder les da acordeones para que voten como el poder quiere y lo hace bajo el pretexto de que son tantos los puestos a elegir pueden usar guías o anotaciones, pero mientras les dice cómo sufragar.
Mientras se habla de democracia y demás palabras, lo cierto es que sobre la autopista de la democracia se van formando baches de autoritarismo que van usando las grietas de la democracia para capturar y por la vía del voto. Un voto guiado, conducido, encaminado, orientado, pilotado y por no decir tutelado de candidaturas cribadas, escogidas, desde el poder. Eso sí, hay que decirlo, la votación desacralizó a los jueces y hubo varios que salieron a hacer campaña. ¿A prometer justicia e imparcialidad? Prometer lo que es deber. ¿Y cómo lo van a cumplir?
Así va la separación de poderes, pasando a los tres poderes de la Unión por el tamiz democrático de una poderosa burocracia electoral de partido hegemónico. En el 2027, en Sinaloa por lo menos iremos a la urna con 11 boletas y el acordeón de hoy se verán pequeños a los que se desplegarán en 2 años.
Ahí ya no será acordeón… será Orquesta de Cámara y las notas saldrán dirigidas perfectamente por Morinelli.
