En el terreno de juego se dio otro enfrentamiento entre la guardia pretoriana de Trump (el ICE) con un símbolo californiano: los Dodgers de Los Ángeles. Esta vez, las autoridades de la franquicia beisbolera dejaron con la carabina al hombro (literal) a los agentes del presidente.

En los días de persecución a latinos, la gente de Los Ángeles se preguntaba: “¿cómo puede un equipo que representa a esta comunidad permitirse ser neutral en un momento así?”. Ante la creciente presión de la comunidad, Los Dodgers fijaron posición, ya que días antes guardaban silencio. Además, tuvieron que donar un fondo de 1 millón de dólares para familias afectadas.

Dodgers tomó una decisión que iba en dos ruta: salvaguardar su posición de identidad comunitaria y, por ello, defender a sus consumidores, sus fans. Si Dodgers no actuaba, iba a perder su discurso de ser parte de la hispanidad, perdería a su mayor base social. Al parecer, el juego de Trump era ese: desmontar los símbolos de California.

Dodgers se volvió un equipo con fans latinos. Fue la comunidad hispana la que lo volvió un fenómeno gracias al gran Fernando Valenzuela, la fernandomanía llevó a los “Estivadores” a ser un símbolo de hispanidad.

Tal vez, por esa razón, Tom Lasorda le agotó el brazo a Valenzuela en las lomas de los disparos, porque cuando Fernando pichaba, el estadio se llenaba. La lógica comercial se impuso tanto que Dodger se volvió ese inventario de los latinos.

Ante los embates de Trump, obligó a un equipo de grandes ligas a fijar una posición. Dodgers se movió por razones comerciales y también humanas. Son el equipo de los latinos y abandonarlos sería perder su mercado, y Trump habría desmontado un símbolo.

Dodgers se movió bien, aunque se movieron lento porque la gente los presionó. Le negaron la entrada al estadio al ICE. Sus razones son capitalistas y las de Trump también. Quiere desmontar California. Por lo menos, “El Estado Dorado” está dando la batalla.

¿Qué otro equipo pondrá el ejemplo?, ¿en qué otro espacio le darán la contra a Trump?

Y ese es el tema: la pertenencia y el control socioespacial en comunidades, territorios y símbolos. California lo sabe y está dando la batalla.

Dodgers dejó en el terreno al ICE.