Reinventando la Política

Kristi Noem, secretaria de Seguridad Nacional en Estados Unidos y Claudia Sheinbaum, presidenta de México

La acusación fue directa y en el epicentro donde se mueve una parte del poder en el mundo: la oficina oval. Ahí la secretaria Kristy Noem acusó a la presidenta Sheinbaum de llamar a los connacionales a violentar en los disturbios en California.

“Claudia Sheinbaum salió y alentó más protestas en Los Ángeles, y yo la condeno por eso“, dijo la funcionaria Trumpista.

Mientras acá en nuestro país la presidenta tuvo que salir a desmentir y a atajar el balón rapidamente. En el Senado, mientras Noroña llamaba a las protestas, Adán Augusto llamaba a la base morenista a que no se pronunciaran, pero el presidente de la Jucopo ya había hablado y para cuando dijo lo que había dicho, un senador americano le contestó muy al estilo de allá: ahora las remesas van al 5% el cobro.

Lo cierto es que este affaire de Kristy Noem tiene que ver con que no gustó que haya contratado publicidad en medios para su mensaje antiinmigrante, que por cierto hay un artículo en la nueva Ley de Telecomunicaciones donde se impedirá a gobiernos extranjeros pagar por propaganda en medios. Al parecer no gustó.

Pero si el tema de seguridad no logró profundizar la brecha entre la presidenta y la “casta” de Morena, al parecer el tema migratorio si le está descomponiendo la relación bilateral, gracias a las ocurrencias de Noroña y a la sospecha de que redes de migrantes afines al movimiento estén alentando las protestas.

Ya le tocará a la presidenta Sheinbaum y a su gabinete arreglar este incidente, pero lo que sí es cierto es que esto abre un nuevo capítulo entre la mandataria y los herederos del obradorismos en las cámaras y en demás posiciones.

Y es que la verdadera oposición a la presidenta la tiene dentro, en los obradoristas ortodoxos y esos son los que dentro del partido le pueden ganar decisiones en un futuro, son las castas tribales las que le pueden arrebatar el poder y decisiones primero para el 2027 y despues para el 2030, la única ventana de golpe en la mesa sino se pudo con el tema de seguridad y la agenda Trump, ¿podrá serlo el tema migratorio y las divergencias que hay entre la presidenta y sus correligionarios de movimiento?

Por lo pronto a la presidenta le tocará bajar otro balón, otro frente, que no tenía por qué abrir pero se lo abrieron, entre los populistas de su movimiento y las populistas del movimiento de Trump, izquierda o derecha, hay veces que no se logran diferenciar, aunque hablen diferente idioma.

Veremos la siguiente movida de Trump, pero también acusa golpes y es que Elon Musk no es cualquier seguidor y muy probablemente esté jugando en este disturbio.

Lo cierto es que lo acontecido en las protestas de Estados Unidos es lo más cercano a un Estado Policial, a un Estado autoritario que quiere imponer un orden al precio que puede pagar y ese precio es la represión y por otro lado se están moviendo fuerzas, corrientes muy fuertes y oscuras que no se ven alineadas al mandatario.

Trump quiere desmantelar California, bastión democráta, a ver si no termina catapultando a su gobernador que ha sabido construir su posición y ser una oposición seria contra el autoritarismo del hombre naranja y acá en México sigue sin haber oposición, es en Morena donde está la oposición más feroz contra la presidenta y aquí se lo están demostrando y Trump lo sabe.