En política no hay sorpresas, hay sorprendidos. La sorpresiva salida de varias funcionarias y funcionarios del primer círculo del gabinete del gobernador Rubén Rocha reflejó una jugada de pizarrón: la mayoría de los funcionarios que están en el gabinete actualmente son con los que cerrará su administración en el 2027. Algunos saldrán a candidaturas y tal vez, tal vez, alguien salga por deslealtad o por errores.
Siempre que se articula un gabinete, por lo menos tendrá dos o tres cambios. El primero, con el que inicias el gobierno y tienes que desplegar los cimientos de tu administración. Con ese equipo prendes la maquinaria gubernamental y despliegas tus principales esfuerzos. Luego, viene el primer cambio, cuando hay elecciones y tienes que perfilar a algunos alfiles a alcaldías y diputaciones.
El segundo cambio puede venir de la crisis, puede venir de un reconfiguramiento de los equipos políticos del movimiento o partido que ganó la elección. El tercer cambio viene ya para perfilar a tus funcionarios a la sucesión.
En estos cambios que hizo el gobernador Rocha van a un realineamiento en el círculo más cercano. El equipo se va compactando porque van a escenarios de sucesión, y el compactamiento del equipo devela que la lealtad y la capacidad de operar desde el bajo perfil van a ser virtudes cardinales en esta fase, donde lo que sigue es maquilar la sucesión gubernamental.
Lo cierto es que siempre en un gabinete, cuando se huelen los vientos de cambio, los secretarios que no se sienten seguros llegan temprano, se van tarde, buscan al gobernador para acuerdos con el fin de medir el terreno.
Al parecer, habrá más cambios. ¿A quién le tocará entrar, salir o ser enrocado?
Y es que la maquila de la sucesión tiene que salir bien confeccionada para que no haya problemas en las decisiónes, por eso rápido se deben zurcir los posibles rasgamientos, ya que en el 21 los problemas en campaña por las decisiones repercutieron en la agenda gubernamental.
La capacidad de sacar la decisión lo mejor consensada será lo difícil, mas no imposible. La elección, hasta ahorita, se ve de trámite para Morena, como en los viejos tiempos del PRI…. cuando lo difícil era sacar candidato, cuando la elección constitucional era día de campo.
