Reinventando la Política

Hace unos días una pipa de Gas Silza de la empresa del Grupo Tomza explotó cerca del puente de la Concordia en Iztapalapa, empresa chihuahuense es el cuarto distribuidor de gas LP más grande de México y el 80% de gas en Baja California.

Esta empresa tiene un largo historial de accidentes, como por ejemplo en octubre de 2013 ocurrió una explosión en las instalaciones de su planta de gas, dejó un saldo de al menos seis muertos y lesionados, la Sener verificó las pipas y de un total de 28 encontró 16 que presentaron falta administrativa y 11 no estaban registradas ante la Sener como parque vehicular de planta y 5 con válvulas vencidas.

En 2022, varias empresas entre ellas Tomza fue multada por Cofece bajo el argumento de manipular el precio de distribución del combustible. En Tuxpan, Veracruz, en enero de 2014 explotó su planta de gas provocando la muerte de dos personas, en abril de ese mismo año se volcó una pipa en barranca sin lesionados; en playa del Carmen, en Quintana Roo, se dio una fuga de gas sin heridos, así mismo en Baja California una explosión en una de sus plantas gaseras provocó la muerte de cuatro personas y tres heridos.

Sin duda esta empresa tiene un historial de accidentes, donde entre el descuido de los conductores y la falta de seguridad de sus unidades que transportan hidrocarburos es una mezcla bastante explosiva para generar este tipo de accidentes, en donde a la empresa no le importa llevarse de paso la vida de los demás, incluyendo la de sus trabajadores, con tal de hacer más dinero.

¿Las autoridades le quitarán los permisos para transportar hidrocarburos? Lo más seguro es que no pase nada y, mientras los heridos y los muertos le dejan todo a las aseguradoras que entorpecen los pagos hospitalarios o a las familias que perdieron a uno de sus integrantes y esto cuando la empresa realmente tiene seguros. ¿Pero cuándo no?

El tema del manejo de los hidrocarburos en calle y carreteras ya es un tema de agenda pública, ya no queremos ver gente ardiendo entre las llamas de la corrupción.

Al parecer las pipas de la muerte siguen corriendo gracias al aceite de la corrupción.