Reinventando la Política
El PRI fue un partido hegemónico, fue una forma de vida, incluso hasta se hizo frase: el priista que todos llevamos dentro.
Sin embargo ese partido que construyó instituciones, fue perdiendo gradualmente espacio en la vida política a partir de que se dividió. Sus cuadros políticos se fueron peleando, se fueron distanciando y fue la agenda bilateral también la que fue originando cambios a través del instrumento que el mismo PRI neoliberal diseñó y sigue prevaleciendo hasta la 4T: el TLC hoy T-MEC.
Morena es el partido hegemónico, es la fuerza electoral contundente que está conformando una nueva forma de Estado, sin equilibrios que emanan de la misma posición política. Al igual que el PRI en su momento.
Actualmente la agenda bilateral pareciera que las carpetas de Trump van diseñadas en reordenar el comercio con su vecino, pero también el entramado que se ha formado, ha abierto una contienda campal entre obradorista y el principal operador de la presidenta y el puente con Washington: Omar García Harfuch.
El titular de la SSPC ha implementado una estrategia de seguridad que da la contra al discurso del primer piso de la transformación y a la dirigencia de Morena, mientras niegan que no existe el huachicol: Harfuch sube twit con detenidos por esta actividad, sube fotos de transportes de huachicol y le da la contra al discurso político del partido hegemónico.
Ahora bien, a Morena le puede pasar lo mismo que al PRI: puede llegar alguien no que desprecie al movimiento, pero sí a liderazgos que son objetivos primordiales de la relación bilateral con Estados Unidos.
Actualmente el ejemplo más fiel de que ya es un fardo que le pesa a Morena es Adán Augusto. La agenda de Huachicol apunta al Senado.
La agenda de Seguridad va a cambiar el liderazgo en el Senado.
Así va a empezar la fractura en Morena, pero esto va a fortalecer a la presidenta y el resto le va a tener respeto.
Sin duda la agenda de seguridad provocará una fractura en Morena, pero esa fractura no le permitirá perder el poder, pero si la fractura persiste puede llevar a una candidatura que pudiera llegar vía la tragedia, alguien que desprecie no al movimiento, pero sí a liderazgos que se apartaron del discurso.
Y ahí vamos a ver un redimensionamiento en el movimiento virando hacia un estado policial.
