Hace cosa de tres semanas, cuando comenzó la postemporada de las Grandes Ligas de Béisbol, erróneamente nos aventuramos en lanzar una serie de pronósticos que han quedado en mera anécdota, porque hasta el momento, nos encontramos a un partido de conocer al finalista de la Liga Americana, y ahí tenemos vivo a uno de los planteles que nos animamos a promover para la Serie Mundial: los Marineros de Seattle.

En la Liga Nacional, mencionamos que los Phillies iban a ser los amplios favoritos para llegar hasta el Clásico de Otoño, y no contábamos con la desgracia en la que cayó el equipo de Filadelfia a manos de unos Dodgers de Los Ángeles que demostraron una faceta no vista durante este 2025: ser completamente imponentes.

En estas líneas de hoy nos vamos a enfocar precisamente en el primer invitado a la Serie Mundial, el equipo que cabe destacar es el vigente campeón del béisbol norteamericano, y que parece ser, se encendió en el momento más que indicado para llegar hasta el final y quedarse con el trofeo de la presente temporada.

Dijimos también en este espacio que los Dodgers podrían demostrar que la temporada 2025, que fue bastante irregular y con demasiados altibajos, era cosa meramente simbólica y encontrarían el viento a favor para desplegar sus velas durante los últimos 21 juegos posibles de la postemporada, cosa que terminó sucediendo cuando más lo necesitaba la novena de Dave Roberts.

Hasta el momento, Los Ángeles ha disputado un total de 10 partidos de playoff, y solamente ha perdido en UNA ocasión, un encuentro que se dieron cuenta no valía la pena estar peleándolo en las últimas entradas y simplemente regalaron a los Phillies de Filadelfia.

Pero avanzando de manera cronológica, los Dodgers tuvieron que entrar a playoff desde las series de comodín, algo muy raro para la novena más poderosa del béisbol actual. En esa primera instancia jugaron contra unos Rojos de Cincinnati que lucharon con los medios que tenían al alcance, pero al final no pudieron contener a una ofensiva que comanda el Androide Shohei Ohtani, y que cada turno que se para en el plato, es de auténtico peligro.

Es cierto, el bullpen que tantos problemas causó al manejador estuvo a punto de regar el tepache en esos dos partidos contra los Rojos, pero al final de cuentas encontraron la brújula para avanzar sin problema a Serie Divisional donde los esperaba el que parecía ser el “verdugo” de los actuales monarcas de Las Mayores.

Para este desafío, Dave Roberts hizo varios ajustes en su equipo, y decidió darle la confianza al novato Roki Sasaki para fungir como el cerrador del equipo. El nipón tuvo una temporada compleja plagada de lesiones y de dudas sobre su rol como abridor donde no se vio como alguien dominante, pero en su cierre de temporada pudo regresar al equipo y empezó a aportar a la causa con el rol de taponero, ese puesto que ni Tanner Scott, ni Kirby Yates, ni Blake Treinen pudieron llenar producto de sus titubeantes intervenciones en la campaña.

Parecía que Phillies se daría un festín con los Dodgers, de igual forma sus primeros tres bateadores estaban “fríos” y no producían como se esperaba, incluso Shohei Ohtani llegó a contabilizar hasta 10 ponches en la serie; pero lo que nadie esperaba era que la parte baja del line-up tomaría la batuta ofensiva y se encargarían de hacerle daño a los Phillies.

Si no estaban los bates de poder en forma para afrontar este compromiso, los que considerábamos “débiles” decidieron hacer su revolución y llevaron hasta Serie de Campeonato a unos Dodgers que contaron con un poco de suerte de campeón, cuando el relevista Orion Kerkering tuvo un “olympic freeze” y les echó una mano en ese juego número cinco que se estaba extendiendo más de lo esperado.

Llegó la Serie de Campeonato y tocaba enfrentar al mejor equipo de las Grandes Ligas: los Cerveceros de Milwaukee, quienes de nuevo llegaban como amplios favoritos y dispuestos a darles cran a los campeones reinantes… Pero la historia de nuevo fue distinta.

Unas actuaciones monticulares de escándalo a cargo de Blake Snell, Yoshinobu Yamamoto, Tyler Glasnow y Shohei Ohtani, donde absolutamente todos mostraron el porqué cobran lo que cobran, les hicieron ver su suerte a unos Cerveceros que jamás metieron las manos durante la Serie, y que incluso en el juego 4, fueron testigos en primera fila de una de las actuaciones más increíbles en la historia del béisbol, pues Shohei Ohtani lanzó 6 entradas en blanco con 10 ponches, y no conforme con ello, decidió que era buena idea salir a batear 3 cuadrangulares en 4 turnos al bate; una actuación que sobrepasa toda lógica.

Ahora los Dodgers esperan rival, pueden ser los Marineros de Seattle o los Azulejos de Toronto, pero en base a lo que hemos visto, parecería que Los Ángeles está en ruta franca a conseguir el bicampeonato de las Grandes Ligas… ¿no?

Antes de tirar las campanas al vuelo, ha habido 5 caminos a la Serie Mundial idénticos al que estamos teniendo en este 2025; es decir, un equipo llegó al Clásico de Otoño tras barrer su serie de campeonato, mientras que el otro se tuvo que ir al máximo posible de juegos para conseguir su boleto a la final.

En 1988, 2006, 2007 y 2012, los equipos que llegaron como amplios favoritos y barrieron sus series, no pudieron ni siquiera ganar un partido de la Serie Mundial, mientras que el que llegó de la serie de 7 juegos, se dio un banquete; esto producto de los muchos días de descanso.

La historia posiblemente pueda repetirse, solamente que, a diferencia de esas series que mencionamos en el párrafo anterior, en este año ambos equipos tendrán unos días de descanso antes de entrar de lleno en la Serie Mundial, por lo que el hándicap por descansar tanto en una instancia como la actual digamos que puede jugar para ambos lados.

No me aventuro a decir que los Dodgers ganarán con autoridad o verán su suerte ante el rival de la Liga Americana, pero lo que sí noto, es que línea por línea y en base al desempeño visto durante la postemporada, los Azules parece que entraron en ese modo bestia que los hace ver como el que quizás puede ser el mejor equipo de béisbol en la historia del deporte.

Aquí lo dejamos por hoy, le deseamos una excelente semana, y hasta la próxima.