Reinventando la Política

En la tierra de los muppets, vinieron otras marionetas de los Andes a decirle a la gente cómo resistir:

Juan Carlos Bodoque, Tulio Triviño, Guaripolo, Mario Hugo, el Maguito, Patana y Fredy Turbina tomaron la cabina de Bob Boilen en el programa de radio All Songs Considered de la NPR Music, ubicadas en Washington D.C. para dar su concierto en formato Tiny Desk.

El elenco de 31 minutos fue a cantar sus éxitos y con su humor fue a poner el ejemplo de resistencia latinoamericana ante los embates del presidente Trump y es que no es la primera vez que se enfrentan al poder, por allá en 2019 ante el alza de los transportes Juan Carlos Bodoque alzó la voz y los chilenos lo siguieron en las protestas.

Después de cantar Fredy Turbina, Juanín grita su tradicional: ¡Tulio estamos al aire! Y el popular conductor se presenta junto con el elenco diciendo que sus visas expiran en 31 minutos, al terminar la segunda canción Juan Carlos Bodoque al estar hablando se esconde porque aparece en escena un cocodrilo como los que hay en Florida (cuna del Trumpismo) con copete güero, gorra roja y lentes tipo ICE, a lo que Tulio Triviño pregunta, ¿quién es ese? A lo que Bodoque contesta: oh es sólo un amable señor, que quiere que volvamos sanos y salvos a casa, pero no te preocupes, dijo el conejo rojo y entonces suena la canción Objeción denegada, con el personaje vestido como Saul Goodman de Better Call Saul y hay un estribillo de la canción que dice: alza la mano si tú eres ilegal, alza la mano si se te venció la waiver (tipo de visa).

Siguieron varias canciones, luego casi al final llegó el zombi a cantar “arrarrirrarrow” pareciera que hacen crítica social al problema del fentanilo. Al terminar la canción se les vuelve a aparecer el cocodrilo y el equipo sabe que tiene que terminar a lo que Tulio dice: ¡Ya nos vamos al avión! Y en eso empezaron a cantar la canción con la que abrían el programa y ahí todo se desborda.

Los chilenos  de 31 minutos son geniales para hacer resistencia a través del arte y la música, no sólo desde el discurso político, ya que en Chile se vivió el horror y la gente supo resistirlo, al igual que los uruguayos saben problematizar y darle la vuelta a las cosas, porque saben resistir, el elenco de 31 minutos supo reírse al autoritarismo trumpiano  personificado en un cocodrilo de filosos dientes y, con ello ponerle el ejemplo a los artistas americanos que no han sabido darle la vuelta a Trump, mientras Saturday Night Live hace performance del Chavo del 8.

Entre ritmos de reggae y con playeras estampadas del estudio de Bob Boilen, el equipo de 31 minutos dio cátedra de arte, música y resistencia. Tal vez hay que aprender eso de los chilenos, hay que aprender a resistir, pero también a crear mensajes desde el arte de esa resistencia ante un discurso que cada vez más se aleja de la realidad.

El lunes pasado los chilenos nos dieron una lección al mundo de resistencia… y todo con música y marionetas.