Reinventando la Política
El senador Gerardo Fernández Noroña lo volvió a hacer: se exhibió en excesos: voló a Coahuila en jet privado, con un costo de 2 mil dólares la hora, aduciendo que lo hacía con recursos propios y argumentando que la presidenta autorizaba ese tipo de acciones.
El senador se suma a la lista de personajes que han contradicho las posturas de la presidenta Sheinbaum, quien les ha mencionado por todas partes que el poder es humildad.
Además, en su estilo y con sus formas, Noroña dijo que el viaje lo había pagado el empresario Ricardo Salinas, enemigo jurado de la 4T, quien rápido le contestó y no en muy buenos términos.
El problema de la 4T es que no han sabido parar, no les alcanza la semana para exhibirse y exhibir la disparidad entre el discurso de austeridad con los hechos de lujos y extravagancia. Por cierto, a Andy le acaban de documentar la compra de una obra de una artista japonesa valuada en medio millón de pesos. Nada mal como coleccionista de arte que viene de la austeridad republicana.
Ahora bien, en ese orden de ideas estamos viendo la desvergüenza de actores del Obradorismo que disfrutan contradecir a la presidenta, pero Sheinbaum les ha ido demostrando que sabe poner contra las cuerdas y su grupo gradualmente va a ir quitándole el legado a los Obradorista.
En ese sentido podemos observar cómo en la Mañanera defiende a López Obrador, pero en cuanto se apagan los micrófonos y hasta que anochece les pega en la línea de flotación al eje Tabasco: Adán-Andy-Requena, etcétera, lo que nos lleva a pensar que al 2027 habrá un realineamiento de fuerzas y que en territorios donde la seguridad es punto débil va a jugar preponderantemente la influencia del titular de Seguridad Pública y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, que en lo que el tiempo estira y encoge va a buscar ser sucesor de su jefa Claudia.
Hay actualmente una tendencia en el Obradorismo a querer quitarle el discurso a la presidenta con la militancia, pero no pueden, no le van a ganar a una presidenta que tiene dinero, balas y expedientes. A pesar de la desvergüenza de actores obradoristas, no se quieren ver en el espejo de Adán, pero el destino es el mismo para quien no hace caso y mete en problemas a un presidente, antes, en el México postrevolucionario, Gonzalo N. Santos explicaba que para quien se portaba mal con el régimen había la ley de los 3 perros: Encierro, Destierro y Entierro, hoy no están tan alejados, pero será el encierro o el destierro el entierro con el que serán herrados los que pudieran errar con la presidenta.
La presidenta les va ganando la partida, pero no lo quieren ver. La desvergüenza les tapó los ojos.
