Reinventando la Política
El día de ayer el Gobernador Rubén Rocha Moya sacudió su gabinete. Entregó su renuncia Ricardo Velarde; ahora extitular de Economía, momentos después se anunciaba que salía también Feliciano Castro.
En la tarde noche corrió la noticia de la salida del titular de Desarrollo Económico, para posteriormente anunciar la salida del Secretario de Gobierno. Sin duda la política se está moviendo rápido.
¿Por qué un Gobernador le pide la renuncia a un colaborador?
Primero, porque no le hace caso en temas delicados.
Segundo, porque ante los tiempos el colaborador opta por jugar su propio juego político.
Tercero, porque el colaborador abusa de confianza, se confía y la realidad le pasa por encima.
Cuarta, porque el Gobernador tiene que dar paso a nuevas figuras o nuevos intereses.
Quinto, porque desde el Gobierno Federal hubo una instrucción al respecto.
Sexta, porque el colaborador tiene otro proyecto personal o tal vez su salud le está causando estragos.
Séptima, porque el colaborador va a ser parte de un proyecto político en consonancia con el gobernador o viceversa.
Más las que sumen… Pero esas son las más recurrentes.
Sin duda, la salida del exsecretario Velarde tuvo que ver con un evento en el cual tiene que colaborar con autoridades para el esclarecimiento de un caso en un establecimiento de su propiedad. Esto se deduce a partir del tweet del Gobernador Rocha:
“Esta tarde he recibido la renuncia de Ricardo Velarde Cárdenas como Secretario de Economía del Gobierno de Sinaloa.
Reconozco su esfuerzo y dedicación durante el tiempo que sirvió en dicha tarea. Asimismo, reconozco su sentido de profesionalismo y responsabilidad para asumir a plenitud su compromiso personal con el esclarecimiento de los hechos ocurridos en un establecimiento de su propiedad en la ciudad de Mazatlán, buscando la verdad y la protección de los derechos de las víctimas”.
La salida del exsecretario Feliciano Castro se puede leer por el contenido político de los tiempos de la sucesión, pero todavía no se alcanza a avizorar. ¿A qué proyecto va? En función de eso se sabrá a quien benefecia la jugada y de qué lado jugará el extitular de Gobierno en la sucesión o tal vez vaya a otra posición del gabinete.
Ayer estuvo el Secretario García Harfuch en Mazatlán y con ello se soltó la especulación. ¿Se podría leer que ahora los temas políticos y de gobernabilidad en los estados pasa por el tamiz de las Fuerzas de Seguridad? Esto podría verse que la política ahora se hace desde los órganos de seguridad. Esto sería muy aventurado y no hay señales que la confirmen, salvo la visita del Secretario Harfuch junto con los Secretarios de Defensa y el Secretario de Marina. Si esto fuese así entonces los órganos de seguridad también juegan en la sucesión.
Ahora bien, cómo lo expresó un buen amigo al que respeto mucho: la señal de que la decisión estaba tomada días antes de la reunión de seguridad en Mazatlán es que no hay sustitutos. Solamente se anunciaron la salida de los titulares. Tiene bastante lógica en las formas tomar decisiones: a Velarde ya la realidad le pasó por encima. Lo de Feliciano se explica desde lo político y a qué proyecto va, eso explicará el motivo de su separación del cargo.
Hay que esperar a ver los nuevos perfiles que entrarán a Gobierno y Economía y así poder ver cómo se va a disputar la sucesión. Una cosa es cierta, el Gobernador Rocha va a jugar la sucesión y tiene algo a favor: en el 2027, la presidenta va en la boleta por la revocación de mandato. Por esa razón de que la presidenta Sheinbaum no tiene todos los hilos del país es que necesitará de los gobernadores para ir por ganar abrumadoramente la revocación y en ese caso podría darle derecho de juego en la sucesión.
En una sucesión todo juega y, ya todo se está moviendo y todo está jugando.
