Post partido

Retomando lo que platicamos hace unos días sobre la Postemporada de la MLB, las Series Divisionales han resultado ser extremadamente apasionantes, y como le dijimos hace unos días, un pronóstico resulta en algo meramente simbólico y cuyo valor o peso realmente no debería tomarse como alguna certeza.

Un par de series se han ido al auténtico límite, y, por otro lado, algunos equipos que lucían como auténticos gigantes, han tenido que despedirse temprano de los playoffs de las Grandes Ligas de los Estados Unidos, donde destacamos a los Yankees de Nueva York, y los Phillies de Filadelfia, estos últimos los protagonistas de este espacio el día de hoy.

El caso de los Phillies es digno de analizar, porque estamos hablando de uno de los equipos con mayor tradición y convocatoria en los Estados Unidos, la novena de Filadelfia es considerada como una de las animadoras y protagonistas de la temporada año con año, y como mencionamos en días anteriores, el capital humano con el que cuenta es considerado de los tres mejores de la liga.

Pero luego tenemos la otra cara de la moneda: un equipo eternamente segundón, perdedor si cabe la palabra aunque suene fuerte de decirlo, pero si en 142 años de historia solamente tienes la grandiosa cantidad de dos títulos conquistados en 1980 y en 2008, la realidad es que el mote de “equipo ganador” no viene mucho al caso.

Sin embargo, en la actual década del siglo XXI, los Phillies han ido amasando un plantel extremadamente competitivo, consiguieron crear una generación interesante de jugadores con mucho talento y cuyo techo de rendimiento auguraba una era exitosa para el equipo rojo. Los ingredientes estaban listos y de altísima calidad, ¿pero en dónde se echó a perder todo?

Desde el 2020, los Phillies han logrado conseguir los siguientes resultados:

2022: Perdieron la Serie Mundial contra Houston en 6 juegos

2023: Cayeron en Serie Divisional contra Atlanta en 4 juegos

2024: Cayeron en Serie Divisional contra Mets en 4 juegos

2025: Cayeron en Serie Divisional contra Los Ángeles en 4 juegos.

Unos resultados sumamente pobres para un equipo que suele causar muchísimo respeto entre sus rivales durante la temporada regular, y si a eso le sumamos lo extremadamente entregada que es la afición de Filadelfia, hacen que la opción de enfrentarlos en unos playoffs sea la menos deseable, y en medida de lo posible, si se puede evitar jugar contra Phillies, es considerado un logro para el rival.

Pero regresamos a los resultados de los últimos cuatro años, ¿dónde está ese respeto y ese miedo que transmite Filadelfia a los demás equipos? Lejos de ser un equipo de miedo, la verdad es que, de los últimos 13 partidos de postemporada, han caído derrotados en 10 de ellos, y claro, muchos de esos partidos perdidos han sido en el “temible” Citizens Bank Park, ese fortín donde nadie puede salir vivo, o eso parecía.

Lo acontecido en este 2025 es digno de estudio. Se enfrentaron a unos Dodgers de Los Ángeles que llegaban en calidad de “víctimas”, y se retiraron como los “victimarios” de los siempre aspirantes, pero nunca ganadores Phillies.

Una serie que comenzó en Filadelfia y que rápidamente se sesgó en favor de los actuales monarcas del beisbol, ese monstruo de 43 mil cabezas se fue a casa en silencio en noches consecutivas ante unos Dodgers que mostraron una suerte que solamente tienen los campeones. Y a su viaje a California, pese a un juego tres donde aprovecharon que sus rivales cedieron completamente el partido, los locales terminaron el trabajo en un cuarto encuentro que se terminó con uno de los errores más tristes que se tienen registrados en la historia, obrado por el relevista Orion Kerkering, quien quiso hacer todo al mismo tiempo, y se quedó sin absolutamente nada al tirar sin dirección alguna a su receptor JT Realmuto en un inofensivo batazo de Andy Pages con las bases llenas, permitiendo que Los Ángeles dejara regado en el terreno todas las aspiraciones de conseguir una corona para la gente en Filadelfia.

El tren del campeonato mundial se le está pasando a los Phillies, si no es que ya se fue, y con el paso del tiempo veremos las partidas de los Bryce Harper, los Alec Bohm, los Kyle Shchwarber, y demás, a nuevos equipos donde quizás podrán tener una mejor oportunidad de conseguir ese tan ansiado título que con su actual plantel han visto esfumarse año con año.

A partir de la próxima temporada, cualquier aficionado al beisbol que vea cómo su equipo debe enfrentarse en postemporada a los Phillies de Filadelfia, lejos de sentir temor o nerviosismo por lo que puede pasar, seguramente tendrá la certeza y calma que los rojos harán lo que mejor han hecho en estos últimos años: decepcionar a sus aficionados.

Y así, la postemporada sigue, y las sorpresas seguramente seguirán llegando y recordándonos por qué el beisbol es el rey de los deportes.

Hasta la próxima.