El Partido de Acción Nacional y el PRI dijeron, cada quien por su lado, que irán solos a la elección del 2027. Al día de hoy, y con los numeralia electoral, y con el aumento al padrón de beneficiarios, ahora sí, Morena va prácticamente solo. Bueno, junto con el Verde.
En el PRI dijeron que tenían cuadros para el 2027 . Y sí los tienen, pero no los tienen competitivos. ¿Para ganar? Ahí sí no. Además, uno de sus más importantes cuadros dijo que: “el PRI habría nacido con alma propia”. Y sí, tiene razón, solamente que el alma era la presidencia de la república. Desde ahí nació el PNR, antecedente del PRI. Lo que le faltó decir es que el PRI ya está desalmado porque desde hace rato lo separaron de su alma.
En cuanto al PAN, este dijo que irían solos en el 2027, tal y como lo había manifestado su presidente nacional, Jorge Romero. ¿Ya para qué? Si ya se beneficiaron del PRI en el 2024. Dijeron desde el PAN que ya era tiempo de volver a sus bases, pero ¿tienen todavía?, ¿con qué bases van a volver, o qué cuadros van a postular si son los mismos?
Y es que esa es parte de la crítica a la carroceada del logo del PAN. Diferente logo, misma identidad y mismas gentes. ¿De dónde, pues?
Mientras, en la sociedad hay un nicho que se siente doblemente solo. Primero, que se siente vulnerado por las políticas de la 4T; y segundo, que se ve apartado de una oposición que cada vez más se va anclando en sus mismos cuadros y en sus mismos discursos, sin nada nuevo que ofrecer.
Con esos anuncios se va configurando un triunfo de Morena, vía su estructura asistencialista, por aquello que Francisco Arizmendi llama “El domo de los programas sociales”. Y con la ampliación de beneficiarios este 2025 y 2026, sin duda mantendrán, o hasta ampliarán, su nivel de votación estatal.
La oposición va separada, sin discurso, sin estructura, sin la posibilidad de acceder a recursos para enfrentar un partido hegemónico fuerte con estructura asistencialista en el territorio. Ni siquiera tienen candidata o candidato que unifique todas las posturas. Lo pueden tener, pero desde la derecha. No obstante, corre tiempo y no se ve que quieran ir unidos.
Van sin brújula. Tenían la posibilidad de ganar enclaves, pero les robaron hasta los candidatos. Por eso, mejor se fueron cada partido a su esquina.
Ya nada hay que hacer por parte de la oposición más que pelearse las plurinominales.
